
3 de agosto.- El exdiputado de Brasil Neno Razuk fue arrestado este domingo por la Policía boliviana durante los operativos que se llevan a cabo en la zona fronteriza Bolivia-Brasil para dar con los sicarios que han perpetrado varios crímenes en los últimos días. La información fue brindada por el medio brasileño Jornal Midiamax, que señala que Neno Razuk fue capturado cuando, al ser abordado por agentes, mostró su licencia de conducir y se constató que tenía una orden de arresto emitida por la justicia brasileña, que lo vincula con juegos de azar ilegales en Campo Grande.
Según la prensa brasileña, Razuk se encontraba prófugo desde julio de este año y estaba a punto de ser incluido en la lista roja de Interpol (Organización Internacional de Policía Criminal). En Bolivia, ningún jefe policial se ha referido a este arresto, pero extraoficialmente se sabe que la Policía boliviana tramita la entrega de este ciudadano a la Policía Federal.
De acuerdo con los antecedentes, en diciembre de 2023, el Grupo de Acción Especial para la Lucha contra el Crimen Organizado (Gaeco), de la Fiscalía del Estado de Mato Grosso do Sul (Brasil) realizó operativos contra el juego de lotería ilegal conocido como ‘jogo do bicho’ (juego del bicho) y se logró desmantelar a la organización en Campo Grande.
En total, diez personas fueron el objetivo de la operación, entre ellas se encontraba el entonces representante estatal Neno Razuk. El Gaeco salió a las calles tras los informes de robos de bolsas de dinero pertenecientes a grupos rivales que operan en Campo Grande. Se presentaron tres denuncias policiales por el robo de dinero, y dos de las tres víctimas identificaron a un sargento de la Policía Militar de Mato Grosso do Sul como el autor de los robos. En aquel entonces, Neno Razuk se declaró inocente y aseguró que la investigación así lo demostraría.
Según Gaeco, la organización criminal actuó con violencia para establecer su dominio, incluso después de la operación de octubre de 2023, cuando se incautaron 700 máquinas de juego ilegales en una sede en el barrio de Monte Castelo. En diciembre, en un segundo operativo, se ejecutaron 12 órdenes de detención preventiva y cuatro órdenes de registro e incautación.
Según las investigaciones brasileñas, la organización está compuesta por oficiales de la policía militar de la reserva y un ex oficial de la policía militar, quienes utilizaron su posición, especialmente el derecho a portar armas de fuego, para someter las operaciones de juego ilegal a los caprichos de la organización criminal.
En enero de 2024, se inició la tercera fase de la investigación con la ejecución de dos órdenes de arresto preventivo y una orden de registro e incautación. Uno de los detenidos utilizó el nombre del entonces gobernador y del secretario de Estado de Justicia y Seguridad Pública para cometer fraude.
En noviembre de 2025, Gaeco llevó a cabo la cuarta fase de la operación denominada Sucesión. Se ejecutaron 20 órdenes de arresto preventivo y 27 órdenes de registro e incautación en los municipios de Campo Grande, Corumbá, Dourados , Maracaju y Ponta Porã, así como en objetivos de los estados de Paraná, Goiás y Rio Grande do Sul.
Además de Neno, su padre, Roberto Razuk, y sus hermanos Rafael Godoy Razuk y Jorge Razuk Neto también fueron objetivos de la operación. La fiscalía brasileña identificó a Neno como el supuesto líder de la organización criminal en Mato Grosso do Sul.
Roberto Razuk fue identificado por el Gaeco (Grupo de Acción Especial para Combatir el Crimen Organizado) como el antiguo jefe de la red de apuestas ilegales en la región sur del estado. Hasta la década de 1990, la red en todo Mato Grosso do Sul estuvo dirigida por Fahd Jamil, quien también fue objetivo de fases anteriores de la Operación Sucesión.
Según Jornal Midiamax, Fahd cedió el mando de la organización criminal y dividió la operación en dos frentes: Jamil Name dirigió la región de Campo Grande, mientras que Roberto Razuk se hizo cargo de la región de Dourados y Ponta Porã . El antiguo líder se distanció, pero mantuvo su influencia, como lo demuestra un reportaje de la revista Piauí de diciembre de 2024.
Fuente: El Deber
