
17 de septiembre.- El exgobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, juró ayer como embajador de Bolivia ante Paraguay y se convirtió en el primer representante diplomático designado por el presidente Rodrigo Paz que toma posesión de un cargo diplomático, en los primeros diez meses de su gestión.
El canciller Héctor Huanca tomó juramento al exgobernador cruceño y le pidió una gestión “comprometida, profesional y orientada a resultados”, con énfasis en comercio, inversiones, integración y cooperación bilateral. Camacho deberá completar el protocolo con la presentación de sus cartas credenciales ante el Gobierno paraguayo. Según anunció, viajará el 24 de septiembre para iniciar ese proceso.
“Es un nuevo reto”, afirmó Camacho, quien planteó como prioridades la integración carretera, el vínculo empresarial y la coordinación entre ambos gobiernos. También adelantó que buscará reforzar la cooperación frente al narcotráfico, la inseguridad y la trata de personas.
Una de sus primeras actividades será organizar en Paraguay un encuentro con empresas interesadas en invertir en Bolivia. Camacho dijo que existen iniciativas vinculadas con generación de energía hídrica y oportunidades de exportación todavía poco exploradas. “Tenemos una gran oportunidad para darle a Bolivia la posibilidad de tener inversiones, con garantía de seguridad jurídica”, señaló.
El nuevo embajador identificó además como tarea prioritaria la consolidación de Puerto Busch y su conexión hacia el Atlántico, además del avance de la integración vial con Paraguay. Mencionó la carretera Roboré-Paraguay y dijo que será necesaria una coordinación con el Gobierno central y la Gobernación de Santa Cruz. Su plan de trabajo presentado ante el Senado ya incluía comercio, inversiones, integración y proyectos de infraestructura.
La posesión coincidió con un hito en la relación bilateral. Bolivia y Paraguay completaron esta semana el trazado de su frontera después de 88 años de trabajo técnico y diplomático, iniciado tras la Guerra del Chaco. La Comisión Mixta Demarcadora de Límites aprobó el tramo pendiente entre los hitos X y XI, correspondiente al río Negro u Otuquis, hasta el punto trifinio con Brasil.
El acuerdo cierra un proceso abierto después del Tratado de Paz, Amistad y Límites de 1938. Las cancillerías de ambos países calificaron la conclusión de la demarcación como un nuevo punto de partida para profundizar la cooperación bilateral.
Camacho señaló que pretende aprovechar ese escenario para fortalecer el intercambio comercial y atraer capitales.
Fuente: El Deber
