
Cochabamba, 27 de octubre de 2026.— El exalcalde Gonzalo Terceros salió en defensa de la escultura Diversidad en Equilibrio, instalada durante su gestión municipal en 2002, y calificó como un “atropello” el proyecto del alcalde Manfred Reyes Villa de retirarla para dar paso a un nuevo monumento denominado Cochabamba, Corazón de Bolivia.
Terceros invocó argumentos legales, culturales y artísticos para cuestionar la decisión municipal y advirtió que la obra del escultor Andrés Gavilano cuenta, según afirmó, con un registro de propiedad intelectual ante el Ministerio de Cultura.
“Se estaría cometiendo un atropello, un atropello con la dignidad de un artista que ha dado lo mejor de sí para hacer una obra para Cochabamba”, manifestó el exalcalde en una entrevista concedida este martes.
La controversia se produce mientras la Alcaldía ejecuta la intervención integral de la Plaza de las Banderas y el Prado, cuyos trabajos comenzaron con el retiro del pavimento deteriorado. La propuesta municipal contempla reemplazar Diversidad en Equilibrio por una escultura moderna que represente a Cochabamba como el corazón de Bolivia, mediante elementos como el mapa nacional, el plano de Cercado, la iluminación y el agua.
ADVIERTE SOBRE LA PROPIEDAD INTELECTUAL
Uno de los principales argumentos de Terceros es el registro de la obra de Gavilano. Según relató, el escultor realizó los trámites correspondientes ante el Ministerio de Cultura después de enfrentar cuestionamientos cuando fue seleccionado para ejecutar el proyecto.
“La obra está declarada como patrimonio. Él ha hecho el trámite en el Ministerio de Cultura y tiene la resolución”, aseguró.
El exalcalde recordó que durante la gestión municipal de José María Leyes también se habría intentado retirar la escultura, pero la iniciativa no prosperó por cuestiones legales.
“Sería bueno que revisen la parte legal porque hay una propiedad intelectual registrada sobre esa escultura con el emplazamiento en ese lugar”, advirtió, al pedir a la actual administración municipal que considere estos antecedentes antes de continuar con el cambio.
Las afirmaciones sobre el alcance jurídico del registro y la eventual protección patrimonial de la obra corresponden a la versión de Terceros y requieren la revisión de la documentación oficial para establecer sus efectos legales sobre una posible intervención municipal.
TERCEROS DEFIENDE EL SIGNIFICADO CULTURAL DE LA ESCULTURA
El exalcalde explicó que la obra fue elegida después de un proceso de consulta y análisis con intelectuales, historiadores y artistas, con el objetivo de representar la identidad de Cochabamba.
Según su interpretación, la ciudad constituye una síntesis de la diversidad cultural boliviana, debido a la convivencia de habitantes procedentes de distintas regiones del país.
“Cochabamba, la ciudad de Cochabamba, se ha constituido en el crisol de la nacionalidad boliviana. Es una Bolivia en pequeño”, afirmó.
Terceros detalló que la escultura, elaborada en granito, representa tres rostros vinculados con las culturas del altiplano, los valles y los llanos, cuyos cabellos se entrelazan en una trenza.
El conjunto, que pesa aproximadamente 20 toneladas, simboliza para el exalcalde la diversidad cultural y la búsqueda de unidad en medio de las diferencias.
“Queríamos expresar eso, la fortaleza, la unidad de esta diversidad que está en un equilibrio inestable”, explicó.
También defendió la trayectoria de Gavilano y destacó que el artista no habría cobrado honorarios por la obra, sino que habría solicitado cubrir los gastos de traslado de la piedra y de sus ayudantes.
“Él personalmente no cobró por la obra”, sostuvo, al resaltar el carácter desinteresado de su contribución a la ciudad.
EL ANTECEDENTE DE 2002: TERCEROS TAMBIÉN CAMBIÓ EL MONUMENTO
La defensa de Diversidad en Equilibrio abre una discusión sobre la continuidad de las decisiones municipales respecto al patrimonio escultórico de Cochabamba.
La obra de Gavilano fue instalada en 2002, durante la gestión de Gonzalo Terceros, en reemplazo de la escultura anterior de la fuente, atribuida al artista boliviano César Terrazas Pardo, que representaba una espiga de trigo o mazorca de maíz y evocaba la vocación productiva del valle.
Es decir, la escultura que ahora Terceros defiende también llegó a ocupar el lugar de un monumento anterior, sustituido durante su administración.
El exalcalde, sin embargo, centró su cuestionamiento en la protección de la obra artística, la tolerancia hacia distintas expresiones estéticas y el respeto al trabajo de su autor.
“Yo creo que tenemos que ser tolerantes, respetuosos con el pensamiento ajeno. No todos vamos a pensar lo mismo. Peor en una obra de arte”, manifestó.
También rechazó las denominaciones despectivas que, según recordó, recibió la escultura cuando fue instalada, entre ellas el popular nombre de “Monumento a la Salteña”.
A su juicio, las críticas estéticas no deberían ser el fundamento para retirar una obra que considera representativa de la identidad cochabambina.
