
8 de julio.- El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, advirtió que el país atraviesa una pre-crisis energética marcada por el costo de sostener la importación y subsidio de carburantes, que se refleja en la irregular llegada y abastecimiento de combustibles.
Asimismo, considera que es urgente sincerar el sector hidrocarburífero del país y replantear el modelo energético con nuevas normativas enmarcadas en mayor inversión.
“Hoy día vemos que hay una situación de pre-crisis energética, donde estamos sacrificando las Reservas Internacionales netas del país para comprar caro y subvencionar un producto que además no está abasteciéndose con normalidad”, advirtió Rodríguez
En ese contexto, explicó que el problema no es solo el abastecimiento de diésel y gasolina, sino el riesgo de la capacidad del país para seguir generando divisas mediante la exportación de gas natural.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre enero y mayo la exportación de gas reportó una caída en valor de $us 187,5 millones al pasar de $us 471 millones en similar periodo del 2025 a $us 284 millones en este año.
Adecuar normas
“Está la amenaza de que tengamos, a corto o mediano plazo, dejar de exportar el gas natural para garantizar la provisión interna y eso significa sacrificar una vez más las divisas por exportación”, explicó Rodríguez.
El economista consideró que la salida a esta crisis pasa por adecuar las normativas para traer nuevas inversiones que permitan recuperar la producción nacional.
Planteó nuevas leyes de inversión, de hidrocarburos y de energía que incentiven la participación de capital extranjero.
Similar panorama planteó el martes Iver Bon Borries, director ejecutivo de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), quien dijo que la
declinación de los campos gasíferos y la falta de nuevas inversiones ponen a Bolivia frente a un escenario inédito: la posibilidad de importar gas natural para cubrir la demanda interna.
Explicó que las empresas del sector no han retomado inversiones significativas debido a la incertidumbre sobre las condiciones de seguridad jurídica y económicas para operar en el país.
Fuente: La Razón
