
30 de junio.- La falta de presupuesto para el funcionamiento de la Justicia y otras demandas motivaron un escenario de tensión entre el Órgano Judicial y el Ejecutivo. Mientras el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rómer Saucedo, advirtió con iniciar un paro escalonado si sus demandas no son atendidas, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, calificó la medida de “inaudita” y pidió que el debate se concentre también en una reforma estructural
La advertencia surgió de una reunión nacional de magistrados, jueces y vocales realizada en Sucre. El Órgano Judicial se declaró en emergencia y dio un plazo de 20 días al Gobierno y a la Asamblea Legislativa para responder a sus principales pedidos. Saucedo informó que la Justicia recibe el 0,35% del Presupuesto General del Estado, una asignación que, según explicó, limita el trabajo de los tribunales, profundiza la retardación y obliga a los jueces a desempeñar sus funciones con equipos obsoletos y con materiales comprados por ellos.
Además del incremento presupuestario, las autoridades judiciales exigen que la Asamblea Legislativa trate los proyectos de ley remitidos por ese órgano. También solicitaron que el presidente Rodrigo Paz y su gabinete se trasladen a Sucre para sostener un diálogo directo. Si no existe una respuesta, el primer paro será de 24 horas. Posteriormente, las medidas podrían ampliarse a 48 y 72 horas hasta llegar a una suspensión indefinida de actividades.
“Los que respetamos el Estado de derecho, los que somos garantes de la justicia, no somos atendidos, pero a los que bloquean y paran sí los atienden”, cuestionó Saucedo. La autoridad también reivindicó la independencia judicial y afirmó que “la justicia no tiene dueño”.
En respuesta, Gálvez sostuvo que una paralización afectaría a la población. Señaló que nunca antes las máximas autoridades judiciales habían planteado una medida de estas características y advirtió que las consecuencias serían responsabilidad de quienes la convoquen.
El vocero aseguró que el Gobierno está dispuesto a discutir el presupuesto y las demás demandas, pese a la crisis económica. Sin embargo, rechazó que la negociación se reduzca a la asignación de recursos.
“El eje ordenador de la discusión, cuando hablamos de justicia, debe ser la reforma de la justicia”, afirmó.
Gálvez pidió que el diálogo permita atender las limitaciones económicas sin interrumpir el servicio judicial que es imprescindible.
Fuente: El Deber
