
25 de junio.- La escasez de combustibles continúa sin una solución definitiva en el país y mantiene largas filas de vehículos en estaciones de servicio, donde cientos de conductores esperan durante horas, e incluso días y noches, para abastecerse de gasolina y diésel.
Aunque en algunos surtidores llegan cisternas con carburantes, el suministro no logra cubrir la demanda existente. Conductores y transportistas afirman que el abastecimiento resulta irregular y que las filas reaparecen poco después de cada descarga.
La situación más crítica se registra con el diésel. La falta de este combustible afecta al transporte pesado, al sector productivo y al servicio de buses interdepartamentales. En varias terminales terrestres disminuyó la frecuencia de salidas debido a que muchas empresas no cuentan con el volumen necesario para operar con normalidad.
Como consecuencia, pasajeros esperan durante horas la habilitación de viajes hacia distintos destinos del país.
Muchos conductores permanecen en los surtidores durante jornadas completas con la esperanza de conseguir combustible para continuar con sus actividades laborales.
Frente a este escenario, el miércoles la dirigencia del transporte otorgó un ultimátum de 48 horas al Gobierno para regularizar el abastecimiento de carburantes. El sector advirtió que asumirá nuevas medidas de presión si las autoridades no garantizan una provisión suficiente de gasolina y diésel en todo el país.
Los bloqueos ya se levantaron y las vías se encuentran expeditas, pero todavía el suministro de carburantes no es regular.
Fuente: La Razón
