
10 de agosto.- El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reconoció este lunes que el crimen transnacional se instaló en Bolivia y atribuyó el problema a años de omisión de parte de otros gobiernos.
“Imposible tapar el sol con un dedo”, dijo al admitir la gravedad de la situación por la que atraviesa el país, donde la ola de violencia, principalmente en Santa Cruz, provoca muerte, atracos y temor en la población.
“Hoy en Santa Cruz y en otras ciudades de nuestro país hay un elevado índice de criminalidad, resultado de mucho tiempo de haber dejado pasar las cosas. (…) Esto no es excusa, durante los últimos 20 años pasados, el crimen transnacional se ha ido instalando en el país”, dijo Oviedo en Unitel.
Y recordó también que el comandante de la Policía Federal de Brasil dijo que hasta hace poco Bolivia no reprimía ciertas prácticas delictivas.
En criterio del ministro, la base del problema es el narcotráfico y recordó la detención del uruguayo Sebastián Marset donde operó durante en Bolivia con ciudadanos de varios países. «Esto es parte de la instalación del crimen organizado en el país», remarcó.
Narcotráfico
También vinculó los últimos hechos de violencia a “una lucha por el control de corredores de exportación de cocaína, marihuana y otras sustancias controladas”.
Asimismo, Oviedo dijo en varias oportunidades que los cárteles Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho de Brasil estaban disputando las rutas en Bolivia para el narcotráfico. Sin embargo, dijo que también hay organizaciones criminales instaladas por bolivianos.
“Hasta hace poco, Bolivia tenía una política de seguridad pública que no reprimía ciertas prácticas delictivas”, dijo y aseguró que la situación no se puede cambiar de la noche a la mañana.
En ese marco, dijo que el Gobierno está ejecutando un plan de manera más coordinada que en anteriores administraciones y destacó la incautación de avionetas, precursores y varias detenciones. Destacó, también, el relacionamiento de la Policía Boliviana con organismos multilaterales de apoyo y otras fuerzas del orden de la región.
En los últimos días, una ola de crímenes sacudió el país. Diez personas murieron víctimas del crimen, entre ellas un subteniente de la Policía que investigaba justamente estos hechos de violencia.
El domingo, La Razón informó que el país dejó de ser solo de tránsito para el narcotráfico y actualmente está en el mapa de organizaciones criminales.
Fuente: La Razón
