
La Paz, 23 de Abril de 2026.- Empujones y gritos marcaron la previa de esta sesión. Antes, el presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, Oscar Feeney, informó que la propuesta seguirá el trámite establecido en la normativa vigente y será el pleno el que defina su curso.
La polémica sesión de la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) no se pudo instalar por la tensión creada entre la directiva y el público presente. Gritos de traidores y pícaros se escuchaban de parte de un numeroso grupo de personas, que aguardaba en el ingreso al hemiciclo. Incluso antes de comenzar la sesión, ya se sentía un clima tenso entre quienes presionaban por asistir a la sala y quienes buscaban mantener el orden en la sesión.
Antes de instalarse la sesión, el presidente de la ALD, Oscar Feeney, advirtió al público sobre el comportamiento deseado en la sala. Señaló que el reglamento de sesiones no permite la intervención del público y advirtió con retirar del lugar a quien impidiera el funcionamiento debido de la sesión.
Antes de instalarse formalmente la sesión, Paola Aguirre, actual asambleísta y vicegobernadora electa, explicó que la presencia de personas en el hemiciclo respondía a una convocatoria espontánea de los mismos por el malestar que generó el conocimiento del proyecto de ley. Además, observó la inconveniencia de tratar la ley e instó a los asambleístas «a respetar la democracia. Yo no me imagino a un Gobernador saliente promulgar una ley departamental antidemocrática y que viola la voluntad del pueblo cruceño expresada en las urnas».
Las palabras de Aguirre fueron respaldadas por vítores y aplausos por parte de los asistentes, lo que derivó en una primera llamada de atención del presidente. «Yo voy a pedir que para seguir la sesión se retiren (al público) porque no están cumpliendo con el reglamento», dijo. Inmediatamente después, y a pesar de los pedidos de Aguirre para que el público permanezca en silencio, Feeney asumió la decisión de levantar la sesión «al no existir condiciones. Hay colegas que no han podido ingresar porque se le ha obstruido; voy a dar un tiempo prudente para que el público se retire».
La ardua discusión entre Feeney y Aguirre estuvo acompañada por los improperios de un público cada vez más caldeado. Además, apuntó Aguirre, «no hay quórum, no intente forzar las cosas».
Inmediatamente después, la directiva se retiró del hemiciclo y, según supo EL DEBER, Oscar Feeney, presidente de la ALD, abandonó el edificio.
En el orden del día estaba previsto el tratamiento de un proyecto de ley de modificación de la Ley de Organización del Órgano Legislativo. La inclusión de este proyecto despertó el recelo de los asambleístas por cuanto supondría una alteración en la normativa actual que podría condicionar la conformación de la futura Asamblea. Incluso, para bajar la tensión a la sesión, horas antes, Feeney informó que el polémico proyecto sería puesto en conocimiento del pleno para su derivación a comisión, conforme al procedimiento parlamentario vigente.
De acuerdo con el procedimiento, la sesión no logró iniciarse puesto que ni siquiera se logró considerar el quórum necesario para dar inicio al tratamiento del orden del día.
El tratamiento de la ley
“La Asamblea está trabajando y seguirá trabajando hasta el cumplimiento del mandato popular. No podemos dejar de legislar, fiscalizar ni dejar de cumplir nuestras funciones, como lo ordena el estatuto autonómico y nuestro reglamento interno”, manifestó la autoridad.
Feeney explicó que la iniciativa fue recibida en el marco del derecho de los asambleístas a presentar propuestas legislativas y que corresponde al pleno conocerla para disponer su derivación a la comisión respectiva, la cual elaborará el informe para su posterior tratamiento.
La autoridad remarcó que será el pleno, como máxima instancia deliberativa, el que definirá el curso de la propuesta, en el marco del ejercicio democrático y del cumplimiento de la normativa vigente.
Este proyecto de ley fue observado por diversos actores políticos, entre ellos la asambleísta electa María René Álvarez que cuestionó que se trate de aprobar leyes con el objetivo de no permitir que Libre asuma la dirección de esta instancia.
Dentro de esta línea, el gobernador electo, Juan Pablo Velasco, solamente se limitó a decir que “las viejas mañas políticas” no corresponden a este momento porque se está dentro de un “nuevo ciclo político” y a 12 días de que asume la nueva ALD.
“Están cambiando los estatutos con viejas artimañas políticas del pasado y yendo en contra del voto de la gente. Y eso es muy peligroso”.
Finalmente recordó que fue “la voluntad popular del pueblo cruceño” la que decidió, el pasado 22 de marzo, que Libre tenga la mayoría en la ALD, “y el estatuto dice claramente que la mayoría es quien tiene que presidir” el legislativo departamental cruceño.
Fuente: El Deber
