
Cochabamba, 3 de marzo de 2026.- El silencio de la mañana en la comunidad de Inca Rancho, en el municipio de Sacaba, fue quebrado por una escena imposible de asimilar: cinco niños —entre ellos un bebé de apenas tres meses— yacían sin vida junto a su madre, de 31 años. La noticia se expandió como un golpe seco, dejando a vecinos sumidos en la consternación y el dolor.
Fueron los propios pobladores quienes alertaron a las autoridades tras notar que algo no estaba bien en la vivienda. Cuando la Policía ingresó al inmueble, confirmó el hallazgo que hoy mantiene en vilo a todo el municipio.
UNA HIPÓTESIS QUE ESTREMECE
De manera preliminar, la Policía maneja la hipótesis de que la madre habría dado a consumir a sus hijos algún tipo de órgano fosforado —un químico altamente tóxico— y luego los habría acomodado en sus camas, donde perdieron la vida. Posteriormente, la mujer presuntamente habría ingerido la misma sustancia, quitándose también la vida.
Las víctimas son cinco menores de 9, 7, 5 y 2 años, además de un bebé de tres meses. La edad de los pequeños profundiza el impacto de la tragedia: eran apenas niños, en plena infancia, con toda una vida por delante.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
Efectivos policiales realizaron el levantamiento legal de los cuerpos, mientras funcionarios de la Fiscalía iniciaron las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido y confirmar o descartar la hipótesis inicial.
El hombre que era pareja de la mujer fue aprehendido y trasladado a dependencias oficiales como parte de las indagaciones. Las autoridades buscan establecer si existían antecedentes de violencia, conflictos familiares u otros factores que puedan haber derivado en este desenlace fatal.
UN BARRIO MARCADO POR EL DOLOR
En Inca Rancho nadie encuentra palabras suficientes. Vecinos describen a la familia como reservada. Algunos recuerdan haber visto a los niños jugar en las calles del barrio. Hoy, esas mismas calles lucen enlutadas, atravesadas por el desconcierto y la impotencia.
La tragedia no solo deja seis vidas truncadas, sino también una comunidad golpeada por preguntas que aún no tienen respuesta. Mientras avanzan las investigaciones, el municipio entero intenta comprender cómo un hogar terminó convertido en escenario de uno de los hechos más dolorosos de los últimos tiempos.
