
24 de agosto.- El mandatario argentino aseguró que cortaron relaciones en 2023. El ministro Aramayo explicó a medios argentinos que el consultor político no tenía una relación formal con el Estado y que ayudó en la campaña.
El presidente argentino, Javier Milei, tomó distancia de Fernando Cerimedo y aseguró que el consultor político dejó de tener vínculos desde 2023 con La Libertad Avanza, la fuerza política que lo respalda. En Bolivia, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, dijo a medios extranjeros que su participación en las decisiones del Órgano Ejecutivo fue “muy marginal”y negó que hubiera formado parte de la estructura del Gobierno.
Las declaraciones se producen mientras la investigación por el ataque armado contra Nadia Beller revisa el alcance de los contactos que Cerimedo pudo construir en el país, incluidos posibles vínculos con funcionarios del Estado para sacar rédito personal, según datos de la hipótesis que maneja la Fiscalía en un caso de enriquecimiento ilícito, el segudo que va en su contra. Ayer, en La Paz, fue enviado a prisión un exmilitar que pudo ser su “socio”.
“No descartemos que detrás de esto esté toda la runfla de Pagano, Bindi, Evo Morales, el castrochavismo, Lula (…). Es parte de todo el mismo entramado”, afirmó Milei a Radio Mitre. El consultor trabajó en su campaña, principalmente en comunicación digital y estrategia política.
Aramayo señaló que el argentino tuvo contacto con varios candidatos durante las elecciones de 2025 y que se acercó a Paz en la etapa final para “cooperar en algunos temas”, aunque, según dijo, de forma “realmente muy marginal”. También negó una relación contractual. “Él nunca ha sido parte de la estructura de Gobierno, nunca ha ocupado un puesto, no tiene un contrato con ninguna entidad pública”, precisó el Ministro de la Presidencia.
Luego de la aprehensión de Cerimedo, el vocero presidencial José Luis Gálvez reconoció que el argentino cumplía un papel de “cooperante y asesor” del presidente, aunque aclaró que no recibía salario público del Estado.
En el informe de entrevista psicológica, realizado a Beller por la Unidad de Protección a Víctimas y Testigos, ella afirmó que Cerimedo hablaba con personas cercanas a la Inteligencia. También aseguró que entregó a Cerimedo el número desde el que la contactaban porque, según ella, podía hacerlo rastrear. Esa afirmación forma parte de su testimonio vinculado a la denuncia contra Cerimedo, quien fue su pareja y está en prisión preventiva por 180 días , precisamente por el delito de tentativa de feminicidio.
A ello se suman mensajes hallados en el teléfono de Cerimedo. En el desdoblamiento aparece un contacto identificado como “ECG”, que le envió información y fotografías del ataque prácticamente en tiempo real. La Fiscalía, que consideró al asesor político como probable autor intelectual de un feminicidio, aún debe determinar quién es esa persona y qué relación tenía con ambos.
El abogado y criminólogo Gustavo Camacho consideró ayer que el Ministerio Público debe separar con claridad las dos vertientes que surgieron del caso Cerimedo-Beller: por un lado, la investigación por el ataque armado contra y, por otro, las denuncias que ella después.
“Si esta señora tiene pruebas, y además su afirmación es importante, el Ministerio Público es el llamado a inmediatamente recibir esas declaraciones”, afirmó. Según el penalista, corresponde establecer si las denuncias tienen respaldo probatorio o, en caso contrario, aclararlas para evitar que permanezcan bajo sospecha personas cuya dignidad fue puesta en cuestión públicamente.
Observan contradicciones
El ataque contra Nadia Beller, por el que Fernando Cerimedo cumple detención preventiva como presunto autor intelectual, mantiene abiertas varias dudas técnicas y políticas. La víctima recibió tres impactos de bala, está embarazada y posteriormente denunció supuestos actos de corrupción cometidos desde el Gobierno.
El coronel Jorge Toro Álvarez, exdirector de la Felcc, señala que la reconstrucción debe establecer trayectoria, impactos, tipo de arma y proyectiles. Inicialmente se habló de un calibre 9 milímetros y luego de uno 32. Casquillos, deformación y características de los proyectiles resultarán claves.
La experta Tania Sánchez Coronado considera necesario determinar distancia, deflagración, trayectoria y daños internos para establecer si las lesiones son compatibles con un ataque a corta distancia. El exfiscal Joadel Bravo cuestiona el certificado clínico y plantea una auditoría médico-legal independiente. Aunque Beller concedió entrevistas pocas horas después, los especialistas advierten que eso no demuestra por sí solo un montaje.
Otra incógnita es qué evidencia conecta a Cerimedo con los dos atacantes captados por cámaras. Su defensa sostiene que regresó de La Paz a Santa Cruz tras conocer el hecho y niega un intento de fuga a Argentina.
Legisladores de Libre, Unidad y PDC pidieron investigar a ambos protagonistas y esclarecer las denuncias de corrupción. El caso dependerá ahora de peritajes objetivos que determinen qué ocurrió, quién disparó, quién ordenó el ataque y cuál fue el móvil.
Fuente: El Deber
