EL PASO DE CARGA BOLIVIANA CAE EN 60% POR LA RESTRICCIÓN HORARIA EN PISIGA-COLCHANE

7 de julio.- La reducción del horario de atención en el complejo fronterizo de Pisiga-Colchane provocó una caída de alrededor del 60% en el flujo diario de camiones de carga bolivianos que cruzan hacia Chile, según el transporte pesado. El sector advierte que la medida, aplicada por las autoridades chilenas desde el 2 de julio, incrementa los tiempos de espera, genera sobrecostos logísticos y amenaza con agravar las dificultades del comercio exterior.

“Están pasando, desde el 2 de julio, 80 camiones por día en este paso de control, por el horario de 12 horas. Debe haber un registro entre 180 a 200 camiones que se pasaban por día, ese es el promedio que pasaba por esa frontera”, afirmó el presidente de la Cámara Departamental de Transporte (Cadetran) de La Paz, Álvaro Ayllón.

El dirigente explicó que la restricción obliga a los transportistas a permanecer entre cuatro y cinco días en la frontera antes de ingresar al complejo chileno, donde además enfrentan bajas temperaturas. El cierre nocturno regirá hasta el 30 de noviembre.

Ayllón indicó que actualmente existen entre 400 y 500 camiones retenidos en el sector de Pisiga, una cifra que podría aumentar mientras el ingreso diario continúe siendo menor al volumen habitual de vehículos que llega a la frontera.

El representante de Cadetran cuestionó que las obras de mantenimiento en la infraestructura vial chilena hayan derivado en el cierre parcial del complejo, ya que a su juicio, los trabajos pudieron ejecutarse sin restringir la atención.

Asimismo, advirtió que el impacto económico se ve reflejado en toda la cadena logística y explicó que cada día de paralización reduce la disponibilidad de camiones en los puertos, incrementa el valor de los fletes y genera pagos adicionales por sobreestadías de los contenedores.

“Imagínense un transportista que tenga que esperar cuatro a cinco días; ahí nomás hay un perjuicio de $us 700 por transportista Ese contenedor que está cargado sobre nuestra unidad está generando aproximadamente otros $us 800 a $us 1.200 dólares de sobreestadía”, señaló Ayllón.

Por su parte, el secretario ejecutivo del Transporte Pesado Nacional e Internacional de Bolivia, Domingo Ramos, afirmó que la reducción del horario agrava la situación que ya enfrenta el sector después de los 53 días de bloqueos en las carreteras.

Indicó que actualmente el paso habilitado entre las 08:00 y las 20:00 resulta insuficiente para atender la demanda y planteó ampliar la atención al menos hasta la medianoche para mejorar la fluidez del tránsito.

Ante las denuncias, la Cancillería boliviana emitió un comunicado en el que señala que se realizan las gestiones diplomáticas y de coordinación con las autoridades chilenas para agilizar el tránsito en el complejo fronterizo.

La cartera de Estado señaló que solicitó a Chile fortalecer la capacidad operativa del complejo, optimizar los controles y reducir los tiempos de espera.

“El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia reafirma su compromiso de continuar impulsando, por la vía del diálogo y la cooperación bilateral, todas las acciones necesarias para resguardar los intereses del transporte internacional boliviano, garantizar la continuidad del comercio exterior y contribuir al normal funcionamiento de uno de los principales corredores de integración entre ambos países”, se lee en el pronunciamiento.

No obstante, el diplomático de carrera Windsor Hernani sostuvo que la reducción del horario vulnera los compromisos asumidos entre ambos países sobre la atención permanente en los pasos fronterizos y recordó que el Tratado de 1904 garantiza a Bolivia el libre tránsito por territorio chileno.

“Bolivia, de acuerdo al Tratado de 1904, tiene libre tránsito, y ese libre tránsito tiene que tener características irrestrictas. Además, en el juicio ante la Corte Internacional de Justicia (por la demanda marítima), uno de los argumentos donde Chile puso mayor énfasis fue el tema del libre tránsito con énfasis en que éste tenía características irrestrictas, y que por eso Bolivia no podía alegar que existía algún inconveniente de acceso al mar o a los puertos del Pacífico”, apuntó.

El experto cuestionó la respuesta de la Cancillería boliviana y consideró que no plantea una posición firme basada en los compromisos internacionales que respaldan el reclamo boliviano. Asimismo, advirtió que las prolongadas esperas en condiciones climáticas extremas también representan una preocupación desde la perspectiva de los derechos humanos de los transportistas.

Fuente: El Deber

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