
26 de junio.- La Organización de Estados Americanos (OEA) emitió una resolución en la que, entre otros puntos, llama al Gobierno boliviano a “preservar el orden institucional” y a todas las partes involucradas en conflictos y tensiones sociales a “fortalecer los espacios de diálogo”.
La resolución de la OEA se da tras los más de 50 días de bloqueos que enfrentó el país por sectores sociales radicales que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La medida generó crisis y desabastecimiento de alimentos, medicamentos y oxígeno sobre todo en el departamento de La Paz.
En el texto, la OEA primero expresa su preocupación “por la situación que atraviesa el Estado Plurinacional de Bolivia, caracterizada por la afectación de rutas estratégicas de abastecimiento, amenazas a infraestructuras críticas e interrupciones en la provisión de bienes y servicios esenciales”.
Asimismo, la OEA señala que “toma nota” de los esfuerzos realizados por el Estado Boliviano y sus instituciones y subraya “la importancia de que sigan actuando para preservar la estabilidad democrática y reivindicar el diálogo como medio fundamental para atender las demandas de la sociedad y gestionar las controversias de forma pacífica”.
Cinco puntos
En ese marco, la OEA da a conocer los cinco puntos de su resolución, entre los cuales hace un llamado al Gobierno a “realizar esfuerzos para preservar el orden institucional, adoptando las medidas necesarias, legales y proporcionales para garantizar la seguridad de la población, proteger los derechos humanos y restablecer las condiciones necesarias para la coexistencia pacífica y el normal funcionamiento de los servicios esenciales”.
De la misma manera, la OEA rechaza “toda acción que comprometa la estabilidad democrática, el Estado de Derecho y la convivencia pacífica en el Estado Plurinacional de Bolivia” y llama hace un llamado “a todas las partes involucradas a continuar fortaleciendo los espacios de diálogo.
En tanto, el comisionado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Stuardo Ralón, afirmó que la protesta pacífica es un derecho, mientras que la violencia no puede ser considerada como tal, y remarcó que ningún derecho ampara la puesta en riesgo de la vida de terceros.
Ralón señaló que ninguna vida debe perderse por falta de agua, alimentos, medicamentos o atención médica oportuna, y advirtió que la violencia que pone en riesgo a las personas y a las instituciones democráticas no constituye protesta, sino desorden que el Estado tiene el deber de enfrentar.
Estas declaraciones fueron realizadas en el foro “Bolivia: protegiendo la democracia representativa del desorden violento”, desarrollado en el marco del 56 periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Fuente: Los Tiempos
