
28 de mayo.- El presidente Rodrigo Paz convocó ayer “por última vez” al máximo dirigente de la Federación de Campesinos Tupac Katari, Vicente Salazar, y al ejecutivo de la COB, Mario Argollo, para que participen en las mesas de negociación que se instalarán desde hoy con la presencia de veedores internacionales, la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo.
“Vuelvo a invitar por última vez, porque llevamos meses invitando. Le voy a mandar una carta al señor Vicente Salazar, de los Tupac, porque ya lo invité varias veces. Hoy lo espero a la hora que él quiera. Que venga con todo su comité para que después no le digan traidor o que cambió de opinión. Lo mismo al señor Mario Argollo, que venga a hablar. Tantas invitaciones mandamos”, afirmó Paz durante el cierre del Consejo Económico y Social, convocado para buscar una salida a la crisis social que atraviesa el país desde hace 28 días.
La convocatoria presidencial se produjo en medio de un segundo intento para poner fin al cerco que mantiene restringido el ingreso de alimentos, medicamentos y combustibles a la ciudad sede del Gobierno y al El Alto. En medio de este escenario, ayer se activaron dos frentes de negociación con la participación de la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo, activistas de derechos humanos y cinco veedores internacionales para garantizar el proceso de concertación.
“Fue una reunión muy fructífera, muy respetuosa y con mucha voluntad de diálogo. Se estableció una serie de tareas y se continuará mañana con la presencia de veedores internacionales”, informó el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo tras concluir la reunión de mediación política que tuvo lugar en la Vicepresidencia a instancias de una primera comisión de diálogo.
La senadora Tomasa Yarhui (Libre) indicó que en el encuentro también participaron representantes de las bancadas con presencia parlamentaria. Precisó que los veedores internacionales llegarán de Argentina, Perú, Brasil, España y de la Unión Europea.
Por su parte, el senador José Sánchez (Libre) reveló a EL DEBER que los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Tupac Katari enviaron emisarios para solicitar garantías de que no serán aprehendidos si participan en la reunión prevista para hoy en instalaciones de la Conferencia Episcopal.
Sobre Mario Argollo, líder de la COB, hay una orden de aprehensión por los destrozos y daños humanos provocados en la violenta manifestació del 18 de mayo.
La senadora Yarhui remarcó que en la reunión de hoy deben participar “los representantes legítimos de las organizaciones”, porque —dijo— no tendría sentido dialogar con voceros que luego sean desconocidos por sus bases.
El otro escenario
La otra posibilidad de restablecer los canales de diálogo se dio ayer, precisamente en el contexto de la apertura del Consejo Económico y Social instalado por el propio presidente. El viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, calificó a se encuentro de “fructífero”.
Dijo que se definió una hoja de ruta para continuar el trabajo este jueves, también con la participación de veedores nacionales e internacionales. “Todos tenemos el mismo objetivo: pacificar el país, hallar soluciones y trabaja para el diálogo permanente” en favor de la aplicación de políticas públicas.
Mientras estos dos encuentros se desarrollaban, cinco grupos de marchistas hicieron su paso por el centro paceño, como los miembros de la COB, gremiales, maestros, mineros y las mujeres Bartolina Sisa. Asimismo, el sector del transporte cumplió su primer día de paro indefinido, por la escasez y la mala calidad del combustible.
Las protestas se dieron sin incidentes violentos, tal como sucedió en otras ocasiones. La convocatoria tampoco fue masiva.
Fuente: El Deber
