
País, 14 de Abril de 2026.- El organismo prevé un deterioro económico para el país, mientras que América Latina mantiene expansión cercana al 2,3%
En su informe de perspectivas económicas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra un panorama complejo para Bolivia en 2026, con una caída estimada del Producto Interno Bruto (PIB) del -3,3%, y una inflación elevada, en contraste con el crecimiento moderado previsto para América Latina.
De acuerdo con los datos, Bolivia registrará una contracción económica más profunda que la de 2025 (-1,2%), lo que la ubica entre los países con peor desempeño en Sudamérica para 2026. Para 2027, el organismo no presenta aún una proyección de crecimiento para el país.
En paralelo, la inflación en Bolivia alcanzará el 20,7% en 2026, por encima del 19,5% estimado para 2025, reflejando fuertes presiones sobre los precios internos. Este nivel contrasta con el promedio regional, donde la inflación se moderaría progresivamente.
En el frente externo, el FMI proyecta que Bolivia pasará de un déficit en cuenta corriente de -1,9% del PIB en 2025 a un superávit de 1,2% en 2026, lo que sugiere un ajuste en el sector externo, posiblemente vinculado a menores importaciones o cambios en los flujos comerciales.
En cuanto al empleo, la tasa de desempleo subiría del 3,3% en 2025 al 4,5% en 2026, evidenciando un deterioro del mercado laboral.
El caso boliviano resalta dentro del informe por combinar contracción económica, alta inflación y deterioro del empleo, en un entorno donde la mayoría de países de la región mantendrán crecimiento, aunque moderado.
Informe regional
A nivel regional, América Latina y el Caribe registrarán una expansión del 2,3% en 2026, una décima menos que en 2025, pero ligeramente por encima de lo previsto por el FMI en enero. Para 2027, el crecimiento se aceleraría al 2,7%.
El informe advierte que la región sigue condicionada por factores externos como el encarecimiento de materias primas, condiciones financieras más restrictivas y una menor demanda global, en medio de tensiones geopolíticas internacionales. Estos elementos impactan de forma diferenciada a los países, favoreciendo en parte a exportadores de recursos naturales, pero afectando a economías dependientes de importaciones energéticas.
Entre las principales economías de la región, el FMI anticipa una desaceleración de Brasil, que crecerá un 1,9% en 2026, mientras que México registrará una recuperación al 1,6%. Argentina, por su parte, moderará su expansión al 3,5%, aunque mantendrá uno de los desempeños más dinámicos.
En Sudamérica, países como Chile y Colombia mostrarán crecimientos moderados en torno al 2% al 2,5%, mientras que Perú alcanzará el 2,8%. En tanto, Paraguay crecerá un 4,2% en 2026, aunque por debajo del 6% registrado en 2025, y Uruguay se expandirá un 1,8%.
El FMI también destaca que el actual entorno internacional ha impulsado a varios países a acelerar acuerdos de integración comercial, lo que podría contribuir a diversificar exportaciones y mitigar riesgos externos.
Fuente: El Deber
