
Cochabamba, 13 de Abril de 2026.- El presidente Rodrigo Paz plantea un modelo de “capitalismo para todos”, con énfasis en ordenar la economía, reducir la informalidad y destrabar inversiones.
El presidente Rodrigo Paz defendió la necesidad de reordenar la economía boliviana bajo un enfoque de “capitalismo para todos”, en un contexto marcado por altos niveles de informalidad y limitaciones estructurales para el crecimiento. Durante un discurso ante sectores empresariales, en el marco del Foro Empresarial Iberoamericano que se realizó en Cochabamba, la autoridad subrayó que el país enfrenta el desafío de transformar su matriz económica para impulsar la producción, atraer inversiones y generar certidumbre.
Paz describió una economía donde “el 85% es informal y solo el 15% formal”, una realidad que —dijo— debe ser comprendida antes de aplicar soluciones. “Ese comercio informal es uno de los pasos más importantes en la relación con Argentina, pero también refleja una economía que tenemos que ordenar”, sostuvo, al relatar incluso prácticas de trueque aún vigentes en zonas fronterizas.
En ese marco, el mandatario insistió en que el capital debe ser el eje del desarrollo. “Con el capital genero crecimiento, producción y recursos para salud, educación y alimentación”, afirmó. Sin embargo, remarcó que ese proceso requiere reglas claras, transparencia y seguridad jurídica.
Ordenar la economía y liberar capacidades
El presidente destacó que, en sus primeros meses de gestión, el Gobierno ha impulsado medidas orientadas a generar confianza, como la eliminación de compras directas estatales para priorizar licitaciones públicas, además de un “perdonazo tributario” destinado a aliviar a empresas y trabajadores, incluidos sectores informales.
“Estamos liberando las capacidades de la sociedad para producir, construir y desarrollarse”, afirmó. En esa línea, aseguró que el país ha mejorado indicadores como el riesgo país, pasando de 2.200 a menos de 500 puntos, lo que —según dijo— refleja una mayor confianza en la economía.
También mencionó señales positivas en el sector productivo, como expectativas de mayores ventas en eventos como ferias agroindustriales, atribuidas a un cambio en el clima económico más que a reformas estructurales ya implementadas.
Crítica al modelo económico previo
Paz cuestionó el uso de los recursos generados desde 2005, señalando que no se destinaron a diversificar la economía. “Se utilizaron bajo una visión ideológica del rol del Estado, sin permitir que la sociedad desarrolle sus capacidades”, afirmó.
En particular, criticó la falta de reinversión en hidrocarburos, pese a que Bolivia cuenta —según dijo— con reservas de gas. “Tenemos gas, pero no se invirtió en exploración. Se gastaron los recursos”, sostuvo.
El mandatario contrastó el desempeño económico de Bolivia con países vecinos, especialmente en minería. “Perú mueve 50.000 millones de dólares, Chile 65.000 millones, y nosotros 6.000 millones, siendo los más ricos en minerales”, afirmó, al cuestionar la baja explotación del potencial nacional.
En ese sentido, anticipó el envío de una nueva ley minera al Parlamento, que buscará facilitar inversiones y garantizar condiciones claras tanto para actores nacionales como extranjeros.
Asimismo, resaltó el potencial del mercado brasileño, tras reuniones con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. “Brasil es un gigante en demanda energética. Con inversión, Bolivia puede abastecer su mercado y crecer”, señaló.
Reformas estructurales y acceso al crédito
Uno de los ejes centrales del discurso fue la defensa de la Ley 157, que modifica el régimen de propiedad agraria. Según Paz, esta norma permitirá que pequeños productores accedan a crédito. “No es un tema de latifundios, es un tema de darle al productor rural la posibilidad de crecer y decidir”, afirmó.
El mandatario consideró que estas reformas forman parte de un proceso de transformación estructural, junto con cambios en el sistema financiero y tributario.
Finalmente, el presidente pidió a la Asamblea Legislativa acelerar la aprobación de un paquete de leyes económicas. “No es momento de obstrucción política, sino de coordinación para darle oportunidades al país”, sostuvo.
También convocó al empresariado a asumir un rol activo en el desarrollo. “Ustedes son la generación del desarrollo de la patria”, dijo, al reiterar su objetivo de reducir el costo de la formalidad: “Vamos a hacer de Bolivia un país barato para que la formalidad sea viable”.
El discurso cerró con un mensaje de confianza en el país: “Si ordenamos la casa, Bolivia tiene una capacidad extraordinaria de crecimiento”.
Fuente: El Deber
