
Estados Unidos, 23 de Marzo.- La justicia de EEUU condenó el pasado 20 de marzo al exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) de Bolivia, Maximiliano Dávila Pérez, a 25 años de prisión en Estados Unidos por conspirar para importar más de una tonelada de cocaína a Nueva York.
El fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, señaló que Dávila utilizó su cargo en la Policía Boliviana y conexiones políticas para facilitar el tráfico de cocaína, desviando la atención de las fuerzas del orden y proporcionando seguridad armada para los cargamentos.
El fiscal reveló que existieron reuniones y llamadas grabadas en las que quedó en evidencia que ofreció protección a un cargamento de cocaína y se comprometió a enviar agentes del Felcn armados para custodiar el avión.
“Maximiliano Dávila Pérez convirtió su oficina en una organización criminal, protegiendo a los narcotraficantes y facilitando el tráfico de cocaína”, declaró el administrador de la DEA, Terrance Cole, según publica el departamento de Justicia de EEUU.
Mientras que el fiscal Clayton añadió que el exjefe antidrogas del Gobierno de Evo Morales “ostentaba un poder extraordinario y optó por abusar de él para apoyar a los mismos narcotraficantes a quienes juró investigar, todo para enviar enormes cantidades de cocaína a Nueva York”. Más datos
Dávila fue una de las figuras más poderosas en la lucha contra el narcotráfico en el país. Se desempeñó como director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico hasta noviembre de 2019, durante el gobierno de Evo Morales.
Posteriormente, también ocupó el cargo de comandante departamental de la Policía en Cochabamba durante la gestión de Luis Arce.
Sin embargo, su carrera estuvo marcada por denuncias y polémicas vinculadas a presuntos nexos con el narcotráfico, que con el tiempo escalaron hasta investigaciones internacionales.
Condena
Dávila deberá cumplir una condena de 25 años en Estados Unidos tras ser hallado culpable por delitos de narcotráfico y crimen organizado. La sentencia establece un cumplimiento dividido entre prisión efectiva y un periodo de control judicial.
“En este tipo de delitos, el cumplimiento es estricto; no es como en otros sistemas donde existen reducciones amplias de pena. La libertad supervisada no significa libertad plena; es un régimen con restricciones, control permanente y obligaciones legales que deben cumplirse estrictamente”, explicó la abogada penalista Paola Barriga.
Según la resolución, Dávila pasará 20 años en una cárcel federal, donde deberá cumplir la mayor parte de la pena bajo un régimen estricto propio del sistema penitenciario estadounidense.
Fuente: Los Tiempos
