
País, 23 de Marzo de 2026.- La entidad advierte que alimentos destinados a madres y bebés están siendo comercializados ilegalmente y anticipa modificaciones para garantizar que el beneficio llegue a quienes realmente lo necesitan.
Un beneficio creado para alimentar, cuidar y proteger a madres y recién nacidos hoy está en el centro de la preocupación.
El Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) encendió las alertas tras detectar la venta ilegal de productos del Subsidio Prenatal y de Lactancia, un programa social clave para miles de familias en el país.
La denuncia no es menor: alimentos pensados para la nutrición de madres y bebés están siendo ofertados en mercados y redes sociales, desviando el objetivo de una política pública diseñada para apoyar a los sectores más vulnerables.
Desde la institución fueron enfáticos: “Estos productos no fueron creados para venderse, son para madres, son para bebés”.
A través de un mensaje institucional, el Sedem expresó su preocupación por una práctica que no solo representa una irregularidad, sino que también golpea directamente a quienes más necesitan este apoyo.
El problema va más allá de lo legal. Abre una pregunta de fondo: ¿qué está fallando cuando una ayuda social termina convertida en mercancía?
Mientras algunas familias dependen de este subsidio para su alimentación diaria, otros lo compran y revenden, generando un circuito que desvirtúa completamente su propósito.
Ante este escenario, la entidad anunció que se vienen cambios en el programa.
“Muy pronto, el subsidio va a cambiar”, adelantaron.
El objetivo es claro: reforzar los controles y rediseñar el contenido del beneficio para asegurar que los productos sean consumidos por las madres y no ingresen a circuitos de comercialización.
Actualmente, el subsidio incluye alimentos de alto valor nutricional como harinas, arroz, frijoles, maní, quinua, fideos y lácteos, productos que, por su uso cotidiano, pueden ser fácilmente revendidos.
La reventa expone una realidad compleja: necesidad económica, vacíos en el control y desafíos en la implementación de políticas públicas.
Ahora, el reto del Sedem será recuperar el sentido original del subsidio: que cada producto llegue a su destino… y cumpla lo más importante: alimentar y cuidar la vida desde sus primeros días.
Fuente: Red Uno
