
20 de agosto.- El asesor de la presidencia de Bolivia Fernando Gabriel Cerimedo, en su declaración testifical a la Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), reveló cómo y en qué circunstancias conoció a su expareja Nadia Beller Delgadillo. Su declaración la hizo como testigo voluntario ante la comisión fiscal y la brindó el martes, 18 de agosto, cuando ya se encontraba aprehendido en celdas policiales.
Su testimonio fue adjuntado a la imputación presentada por la comisión fiscal, dirigida por Yolanda Aguilera y presentada ante el juez que definirá su situación jurídica en la audiencia cautelar fijada para la tarde de este jueves, 20 de agosto.
Ante la pregunta de los fiscales sobre cómo conoció a Nadia Bellar, Cerimedo respondió: “La conozco desde octubre de 2025. Nos conocimos a través de un amigo común, por la campaña con Ideas Universidad de Santa Cruz. En diciembre de 2025 firmé el decreto 5515; ella me hizo observaciones y tomamos un café. Se empezó a quedar en mi departamento en La Paz. Tuvimos una relación más de amistad, con ética y respeto, hasta el 17 de agosto de 2026 en el hotel frente a Viru Viru (en Santa Cruz de la Sierra). El día domingo, 17 de agosto, nos vimos, me dijo que iba al hotel. El lunes 18 se quedó en el hotel y yo me fui a La Paz en el vuelo de las 06:00”, señala su declaración que forma parte de la imputación.
Cerimedo permanece aprehendido de manera formal desde las primeras horas del 18 de agosto, luego de haber sido interceptado por efectivos policiales en el aeropuerto Viru Viru, señalado como presunto autor intelectual del atentado que sufrió Nadia Beller la noche del 17 de agosto, en un hotel por el quinto anillo del canal Isuto, donde fue herida con impactos de bala por dos sujetos vestidos de repartidores.
El juez anticorrupción Wilson Espada ya recibió la imputación de la Fiscalía y fijó la audiencia para las 15:00 de este jueves en su despacho, piso 12 del Palacio de Justicia. La Fiscalía pide 180 días de detención en la cárcel de Palmasola para Cerimedo y fundamenta la existencia de suficientes indicios.
Fuente: El Deber
