CRISIS DEL COMBUSTIBLE: IBCE APUNTA A MENOR VOLUMEN DE IMPORTACIÓN Y A LA SUBVENCIÓN

12 de agosto.- Las filas por carburantes continúan en el país y la solución no llega. El gerente del IBCE dice que el Gobierno importó menos en el primer semestre y subió el precio internacional.

El país lleva más de un año con un abastecimiento deficiente de carburantes. El Gobierno de Rodrigo Paz se había comprometido, en noviembre de 2025, a dar soluciones inmediatas a la ciudadanía; sin embargo, importó menos carburantes que la anterior gestión gubernamental.

El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, apuntó la crisis a una reducción en las importaciones de carburantes que coincide con un incremento en los costos de adquisición en el mercado internacional y a la subvención que aún se mantiene en cierto grado.

“Los datos oficiales que ha reportado el INE, al primer semestre de la gestión en curso, dan cuenta de la caída del volumen de importación tanto de diésel en un 30% y la gasolina cerca del 40%, y una crecida en el precio de importación en casi un 33%”, dijo en entrevista con Unitel.

Las filas por combustible comenzaron a registrarse de forma recurrente y aguda a mediados de 2023. Todo ello se dio por problemas en la importación de diésel y gasolina, la escasez de dólares en el país, y la disminución en la producción de gas natural para la exportación.

Desde entonces, las filas han aparecido y desaparecido de forma intermitente, pese a los anuncios del Gobierno sobre la normalización del abastecimiento. En Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, los conductores reportan nuevas esperas para cargar gasolina, mientras las largas filas por diésel jamás desaparecieron.

La situación también se observa en La Paz, donde las filas vuelven a formar parte de la jornada de los conductores. En el caso del diésel, el problema no desapareció. Transportistas reportaron esperas prolongadas en distintos puntos del país, con casos de choferes que permanecen hasta varios días en los surtidores.

Por semanas, el abastecimiento de gasolina fue normal; sin embargo, el martes las filas volvieron.

El sector empresarial advirtió que el problema del abastecimiento tiene consecuencias sobre toda la economía. Al respecto, Rodríguez señaló que la subvención a los combustibles constituye uno de los factores centrales de la crisis y pidió al Gobierno abordar el tema con urgencia.

Rodríguez explicó que la diferencia entre los precios internos y los costos de importación genera condiciones para el contrabando, el ocultamiento y la especulación. En su criterio, mientras exista un precio subvencionado junto con problemas de control y distribución, persistirán las dificultades para garantizar una oferta regular.

El ejecutivo del IBCE también cuestionó el impacto de esta situación sobre los proveedores privados.

“Quién va a traer diésel a un precio más alto si hay una oferta a un precio menor”, planteó.

Rodríguez consideró que el levantamiento de la subvención permitiría que el combustible llegue al mercado a un precio más alto, pero de forma regular. Afirmó que una eventual medida de este tipo debe acompañarse de una explicación clara a la población sobre sus efectos.

La reaparición de las filas por gasolina, sumada a la persistencia de la escasez de diésel, vuelve a poner la crisis de combustibles en el centro de la agenda económica.

Fuente: La Razón

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