HAY FILAS EN LOS SURTIDORES Y ASOSUR DENUNCIA QUE YPFB BAJÓ CUPO PARA SANTA CRUZ

18 de junio.- La espera de al menos 500 cisternas en las afueras de la refienería Guillermo Elder Bell (Palmasola) también se suma a las largas filas de camiones que se visualiza en diferentes estaciones de servicio para cargar gasolina y diésel. Mientras los surtidores denuncian una fuerte reducción en los volúmenes despachados, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) salió al paso para responder que el abastecimiento ya se encuentra en proceso de normalización.

Susy Dorado, gerente general de la Asociación de Surtidores (Asosur), denunció que desde hace una semana las estaciones de servicios reciben desde la estatal petrolera el 30% de combustible incumpliendo los acuerdos y programación que se realizan de manera diaria. Es más, recalcó que cuentan con facturas pendientes desde el 11 de junio que no fueron entregadas.

“Santa Cruz necesita por lo menos tres millones y medio de litros de gasolina y tres millones y medio de litros de diésel de manera diaria. Sin embargo, no se programa ese volumen”, señaló Dorado durante una entrevista en el programa Dinero de EL DEBER.

Según la ejecutiva, los volúmenes enviados siguen siendo insuficientes para cubrir la demanda de un departamento que concentra buena parte de la actividad económica del país y del que sectores productivos requieren del diésel para operar. En esa línea subrayó que las estaciones operan con una reducción cercana al 70% en los volúmenes requeridos, además, reveló que el martes ninguna estación de servicio de Santa Cruz recibió gasolina ni diésel y cuestionó que los despachos se mantengan restringidos, pese a que las autoridades sostienen que existe combustible disponible.

“Trabajamos dos o tres horas; en el mejor de los casos cuatro horas. Nuestra normativa nos obliga a estar abiertas las 24 horas del día, pero Yacimientos no nos está entregando el volumen que requerimos”, lamentó.

El Grupo EL DEBER realizó un recorrido por varios surtidores de la capital donde constató que no se vendía el carburante. Los conductores que esperan el diésel optaron por estacionar en una fila sus motorizados, ya que las encargadas les indicaron que no tenían una fecha exacta para que los tanques sean recargados por las cisternas.

“Solo nos llegó 15 mil litros de los 35.000 que generalmente llega, pero se acabó en dos horas, fue rápido. Ahora no tenemos una fecha sobre cuándo vendrán a recargar”, dijo una funcionaria que prefirió guardar su identidad.

Vehículos que llegaban hasta otra estación en busca de gasolina prefirieron buscar en otros surtidores para evitar la espera.

Respecto a la situación de los cisterneros en la refinería de Palmasola, Dorado indicó que alrededor de 110 camiones permanecían a la espera de carga en instalaciones de YPFB Logística. “No pueden tenerlos ahí días enteros”, reclamó durante la entrevista.

La respuesta de YPFB

Frente a estas observaciones, YPFB difundió un comunicado en el que asegura que el abastecimiento de gasolina se encuentra en una fase de “normalización acelerada”. La estatal informó que más de cinco millones de litros ya están siendo distribuidos a las estaciones de servicio de Santa Cruz como parte de un plan operativo especial.

“Estamos cumpliendo con el compromiso asumido con el pueblo cruceño. La normalización de la gasolina es el resultado del trabajo incansable de nuestros equipos”, afirmó el vicepresidente de YPFB, Víctor Hugo Blacud.

La petrolera estatal sostuvo que una parte de las demoras responde a los nuevos controles de calidad implementados tras los problemas registrados con combustibles desestabilizados. Según la empresa, las filas de cisternas en Palmasola se explican por las verificaciones técnicas que se realizan antes de autorizar la salida de cada lote de gasolina.

Fuente: El Deber

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