Cochabamba, 7 de abril de 2026.- El dirigente cocalero Elmer Lizarazu reapareció públicamente este martes tras publicaciones de prensa sobre su supuesta muerte. En contacto directo mediante videollamada con el streaming El Avispero de In Noticias, confirmó que se encuentra a salvo en el trópico de Cochabamba, protegido por su organización sindical.
“Estoy vivo, resguardado con mi sindicato, con mis compañeros”, afirmó de manera contundente, desmintiendo versiones difundidas en distintos medios que incluso llegaron a publicar imágenes de un presunto levantamiento de cadáver sin verificación oficial.
El dirigente fue claro al advertir que no se dejará amedrentar: “Cualquier amenaza la vamos a enfrentar” y remarcó “no me intimidan las amenazas”.
QUE LAS BASES Y NO LOS DIRIGENTES DECIDAN SI SIGUE LA VIGILIA”
“ Si las decisiones orgánicas van a determinar continuar la vigilia se va a respetar, si determinan no continuar con esa vigilia tenemos que ser respetuosos, mi persona, cualquier dirigente o cualquier exautoridad, tenemos que abocarnos la decisión de los compañeros de base. Recalco si las bases determinan seguir resguardando lo harán pues, si determinan ya no resguardar, vamos a respetar, recalco, soy persona orgánica y hay que respetar con coherencia, que se tome dentro de los sindicatos, no dirigencial, una cosa es la dirigencia y otra la decisión de las bases” explicó.
Lizarazu cuestionó abiertamente a ciertos sectores dirigenciales del Chapare y pidió que las decisiones sobre la vigilia en resguardo de Evo Morales recaigan en las bases.
“Hay cansancio de las bases y realmente me llega cuando no escuchan la voz del compañero de base”, sostuvo.
En esa línea, fue más duro: “Hay dirigentes títeres y los traidores son los que quieren manejar a su criterio a la gente y no escuchan a las bases”.
Ratificó que se evalúe la posibilidad de un asilo político para evitar desgaste económico y social, una postura que desató ataques en su contra.
“Me dicen traidor, que soy imperialista”, denunció, rechazando esas acusaciones: “Soy cocalero, soy compañero, soy campesino, miren, tengo mis manos de trabajador” afirmó.
Esos dirigentes no conocen la constitución que dice que se respeta la libertad de expresión. Están coartando la libertad de expresión y la democracia
NIEGA ACUSACIONES Y RESPONDE A SUS DETRACTORES
Tras sus declaraciones, surgieron versiones que lo acusan de haber sido expulsado por actividades ilegales como plantar coca en el parque Carrasco. Lizarazu lo niega categóricamente:
“Me expulsaron el 2014, pero por otras circunstancias, jamás me expulsaron por plantaciones ilegales, es mentira (…) Es falso que plante coca en un parque nacional”
Asegura que las acusaciones buscan desacreditarlo por su postura crítica.
SU PASO POR LA CÁRCEL Y DENUNCIAS DE PERSECUCIÓN
El dirigente también se refirió a su historial judicial, afirmando que fue víctima de decisiones políticas y que lo metieron a la cárcel por defender la democracia y por pedir un puente para su sindicato. “Hubo dedocracia, por eso me llevaron a la cárcel, me encarcelaron por defender una candidatura, fui preso por defender una candidatura de compañera elegida por las bases, pero ellos me acusaron de asociación criminal”
Incluso aseguró que su encarcelamiento estuvo ligado a demandas sociales:
“Entré a la cárcel por buscar un puente vehicular” y recordó una deuda histórica: “20 años sin construir el puente Ivirizu”.
“ESTOY CON LAS BASES, NO CON DIRIGENTES LACAYOS”
Lizarazu reivindicó su derecho a opinar y cuestionar: “Estoy listo para debatir libertad de expresión porque la CPE dice que se respeta la libertad de expresión, pero parece que esos dirigentes no conocen la Constitución”
El dirigente cocalero aclaró además que no responde a intereses políticos: “No estoy con el gobierno ni con dirigentes lacayos. Yo estoy con las bases, con el cocalero, con el indígena, con el niño, con el anciano, con la mujer, con las bases”, enfatizó.
Desde el trópico, reafirmó su identidad y su arraigo: “Vivo en el trópico, soy quechua, tengo aquí mi familia, sSoy campesino, soy cocalero, soy compañero”
Y cerró con una postura firme frente al conflicto político:
“Evo que resuelva sus problemas… Yo estoy en contra de atentado de cualquier vida”
La reaparición de Lizarazu no solo desmiente su supuesta muerte, sino que reabre tensiones internas en el movimiento cocalero, poniendo en el centro el debate entre dirigencia y bases en el Chapare.
