
País, 7 de Abril de 2026.- Mientras unos anuncian la conformación de una comisión especial para la investigación, desde la Comisión de Política Internacional no se descarta solicitar una explicación a la representación diplomática rusa en Bolivia para asumir las medidas legales.
Hubo “injerencia política” de agentes rusos en el país en la era del MAS. Al menos esta es la percepción de varios legisladores respecto a los resultados de una investigación que desveló una estrategia global basada en la desinformación que afectó a países de tres continentes. En el caso de Bolivia, la operación —ejecutada entre junio de 2024 y noviembre de 2025— fue para favorecer a la imagen del entonces presidente Luis Arce con la versión de una supuesta revuelta militar atribuida al excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga.
El consorcio internacional Forbidden Stories desveló la existencia de una estructura mediática denominada “la Compañía”. Según la investigación, esta red pudo destinar millones de dólares para posicionar narrativas favorables a Moscú, especialmente en torno a la guerra con Ucrania. Solo entre enero y octubre de 2024, el presupuesto alcanzó los 7,3 millones.
El informe también señala que “la Compañía” operó en siete países de América y que, en Bolivia, se enfocó en mejorar la imagen de Arce.
“Se debería hacer una representación a los diplomáticos rusos en Bolivia, porque esto tiene que ver con la seguridad del Estado. No podemos permitir la injerencia política de ningún país, sea de izquierda o de derecha. De ser necesario, vamos a emitir una minuta y solicitar informes escritos a la Cancillería para conocer qué medios y periodistas estuvieron involucrados”, le dijo al EL DEBER la presidenta de la Comisión de Fuerzas Armadas y Policía de la Cámara de Diputados, Catherine Pinto.
La legisladora afirmó que “corrió mucho dinero” para financiar estas redes de desinformación y consideró necesario abrir una investigación interna para establecer responsabilidades.
En la misma línea, el presidente de la Comisión de Política Internacional, el diputado Hidelberto Márquez, anunció que el tema será abordado en esa entidad hasta el jueves. No obstante, aclaró que, al tratarse de información preliminar basada en un trabajo periodístico, aún no existe una postura oficial.
Márquez apuntó además a los medios rusos RT y Sputnik Mundo, a los que acusó de impulsar campañas de desinformación en relación con la revuelta militar. Según dijo, estas acciones habrían buscado “generar una cortina de humo” para desviar la atención de problemas como la escasez de combustible y dólares, así como de casos de corrupción que afectaron la imagen del Gobierno de entonces y del MAS, de cara a las elecciones generales de 2025.
Por su parte, el diputado Alejandro Reyes anunció que impulsará una investigación “a fondo” sobre los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, a los que acusó de haber permitido la injerencia extranjera. “Vamos a develar a estas empresas y a los bolivianos que trabajaron con ellas”, sostuvo.
Desde el ámbito especializado, la experta Eliana Quiroz, integrante del Directorio de la Fundación Internet Bolivia, señaló que las denuncias contra medios rusos por desinformación no son nuevas. Indicó que Nicaragua sería uno de los centros de operaciones regionales y que cadenas como RT capacitaron a periodistas con lineamientos afines a Rusia. Quiroz consideró creíble la información revelada por Forbidden Stories.
“En declaraciones a la prensa en junio de 2024, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que el intento de golpe de estado se trataba de ‘un asunto interno de Bolivia’ y que era ‘muy importante que (sus) amigos bolivianos (se ocuparan) de sus propios problemas’. Sin embargo, entre junio de 2024 y noviembre de 2025, ‘la Compañía’ intentó influir en las elecciones de Bolivia y afirmó haber redactado discursos políticos para altos funcionarios del Gobierno, incluido el propio Arce”, señalan los documentos filtrados en la pesquisa.
Fuente: El Deber
