
Copacabana, 3 de Abril de 2026.- Operativo militar interceptó embarcaciones con productos provenientes de Perú en la península de Taraco.
Un operativo de las Fuerzas Armadas en la península de Taraco, en el lago menor del Titicaca, permitió interceptar embarcaciones con mercadería ilegal procedente de Perú, en una acción que vuelve a evidenciar la persistencia del contrabando por rutas lacustres hacia Bolivia.
El capitán de navío Marcelo Bedregal informó que el decomiso, realizado la madrugada del 1 de abril, incluyó aceite, repuestos automotrices, lubricantes y carne de cerdo, con una afectación económica estimada de aproximadamente un millón de bolivianos. Las embarcaciones incautadas quedaron bajo custodia de la Capitanía de Puerto Mayor de Guaqui, un punto estratégico de control en esta zona fronteriza.
El lago Titicaca, compartido entre Bolivia y Perú, se ha consolidado como una vía recurrente para el ingreso ilegal de mercancías, debido a la dificultad de ejercer control permanente en sus múltiples accesos y comunidades ribereñas. Informes de la Aduana Nacional advierten que el contrabando genera pérdidas millonarias al Estado cada año, afectando la recaudación tributaria y golpeando a la producción nacional, especialmente en sectores como alimentos, combustibles y repuestos.
En el caso de aceites y lubricantes, el control también involucra a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), debido a su vínculo con el mercado de combustibles y el posible desvío de productos subvencionados.
Durante la intervención, los tripulantes de una de las embarcaciones lograron atracar en territorio boliviano, pero dos de ellos se dieron a la fuga, lo que refleja las dificultades operativas en este tipo de acciones nocturnas. Otra embarcación, que transportaba carne porcina, fue hallada ya atracada y sin ocupantes. Este producto fue entregado al Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), entidad encargada de verificar las condiciones sanitarias y prevenir riesgos para la salud pública.
Por su parte, los repuestos y lubricantes serán derivados a la Aduana Nacional y a la ANH para su valoración y los procesos administrativos correspondientes.
El ingreso ilegal de carne de cerdo no solo representa un perjuicio económico para los productores nacionales, sino también un riesgo sanitario. Bolivia mantiene controles estrictos para prevenir enfermedades porcinas, por lo que el ingreso de productos sin certificación puede poner en riesgo toda la cadena productiva.
Bedregal aseguró que la lucha contra el contrabando en la vía lacustre del Titicaca se mantiene con operativos constantes y controles reforzados en zonas adyacentes. En coordinación con otras instituciones del Estado, las Fuerzas Armadas han intensificado la vigilancia en puntos estratégicos del lago, considerados rutas sensibles para el ingreso de mercancías ilegales.
Estas acciones forman parte de una estrategia nacional más amplia para frenar el contrabando, uno de los principales desafíos económicos y de seguridad en las zonas fronterizas del país.
Fuente: El Deber
