
La Paz, 10 de Marzo de 2026.- La oposición está preocupada porque tras los anuncios del jefe de Estado, por lo menos el primer semestre de este 2026, la economía seguirá bajo la línea populista del MAS. Dicen que el cambio de gobernadores y alcaldes no cambiará el escenario
El contexto en el que se desarrolla el proceso de las elecciones subnacionales, sumado a las tensiones que genera la promesa electoral de distribuir los recursos bajo el esquema 50/50, mantiene al presidente Rodrigo Paz en un escenario de “turbulencia”. Sin embargo, el jefe de Estado apuesta a que esas tensiones disminuyan después del 22 de marzo. Es un plazo que se ha fijado para enviar a la Asamblea Legislativa los proyectos de ley estructurales, el presupuesto reformulado y otras iniciativas consideradas clave.
Desde el Parlamento no comparten el optimismo del mandatario. Por el contrario, expresan su preocupación porque, tras 122 días en el poder, observan que Paz Pereira aún no ha remitido ninguno de los tres tipos de proyectos de ley pendientes para su tratamiento y aprobación: las leyes estructurales, los créditos externos y el presupuesto.
Mientras tanto, la línea del PDC que respalda al presidente destaca su intensa agenda internacional orientada a abrir mercados y atraer inversiones. Pero, en paralelo, hay voces críticas en el Legislativo. Entre ellas se encuentra la bancada opositora de Libre, que sostiene que tiene la llave de la gobernabilidad de Paz y que, por lo tanto, impondrá condiciones para la aprobación de cualquier norma: consensos reales, diálogo con las regiones y acceso a información transparente.
Tras las subnacionales
Para el jefe de Estado, la realización de las elecciones de gobernadores y alcaldes marcará un punto de inflexión que permitirá iniciar los cambios estructurales. ¿La razón? Según su criterio, después del 22 de marzo habrá nuevas autoridades subnacionales y se reducirá el clima de confrontación política. “Son cuatro meses de gestión. Espero que la turbulencia política se acabe el 22. Hay mucha confrontación por el tema de las subnacionales. Una vez que pase esa fecha, vamos a entregar todo el paquete de normas y leyes que el país necesita”, señaló Paz.
Aunque el presidente no se refirió directamente al tema, se conoce que el Ejecutivo tampoco está acelerando el proceso de renovación del cuerpo diplomático de Bolivia, es decir, el nombramiento de nuevos embajadores y cónsules, un trámite que debe ser aprobado por el Senado. Hasta ahora, en esa cámara no se ha tratado ninguna designación de diplomáticos.
Desde el Legislativo
La bancada de Libre observa un escenario aún más complejo para el presidente Paz, debido a que en el Legislativo no cuenta con mayoría absoluta. El partido con el que ganó las elecciones —el PDC— se encuentra dividido en al menos tres fracciones, y el único respaldo eventual que tiene proviene de la alianza Unidad, liderada por Samuel Doria Medina, aunque ni siquiera ese apoyo le garantiza alcanzar la mayoría absoluta.
El senador José Manuel Ormachea (Libre) dejó en claro que, sin el respaldo de su bancada opositora, el Gobierno no tendrá ninguna ley aprobada.
“Nosotros como Libre somos el candado legislativo en la Cámara Alta y en la Cámara Baja. Ningún proyecto pasa en su aprobación sin el visto bueno de Libre. Eso tiene que quedar absolutamente claro. No se podrá pasar por encima a la bancada de Libre”, subrayó Ormachea en declaraciones a EL DEBER.
El legislador añadió que cualquier proyecto debe ser previamente socializado e informado de manera democrática y transparente con la oposición.
Desde el PDC aseguran que ya se está trabajando en el paquete de leyes estructurales para su posterior envío a la Asamblea Legislativa, así como en el presupuesto, una tarea que —según explican— requiere un tratamiento especial debido a los múltiples ajustes y cambios que el Ejecutivo ha realizado respecto al presupuesto anterior.
Reunión con Autonomías
El exsenador y analista político Carlos Börth advirtió sobre la urgencia de tratar y aprobar normas estructurales en sectores estratégicos, como la ley de inversiones y las leyes sectoriales vinculadas a hidrocarburos, minería, litio, agricultura, agua, seguridad jurídica, alivio fiscal para las empresas y atracción de inversiones.
“Es absolutamente necesario. Mientras no se aprueben esas nuevas leyes, la situación del país no va a cambiar. Incluso con las nuevas leyes aprobadas, su puesta en práctica va a requerir muchos meses, probablemente hasta dos gestiones para que comiencen a dar resultados”, señaló Börth en declaraciones a EL DEBER.
Asimismo, considera urgente el tratamiento y la aprobación del Presupuesto, debido a que el presupuesto heredado del MAS —según su criterio— ya no responde a la realidad económica actual
En ese marco, Börth anticipa una relación complicada entre el Ejecutivo y el Legislativo debido a lo que define como una “peligrosa dispersión de fuerzas”. Esta fragmentación —explicó— no solo se observa en la división del PDC, sino también dentro de la propia bancada de Libre y en sectores de Unidad, aliados del presidente Paz.
Fuente: El Deber
