
País, 9 de Marzo de 2026.- El Fondo Nacional de Desarrollo Forestal (Fonabosque) se encuentra en una fase de “limpieza” profunda tras detectar una estructura de presuntas irregularidades que compromete la transparencia institucional.
La entidad determinó un corte administrativo para auditar 78 proyectos heredados. La investigación preliminar, liderada por la directora ejecutiva, Ana Marietta Colanzi, reveló un escenario alarmante: desembolsos económicos que rozan el 100 % en obras que no alcanzan ni el 10 % de ejecución física.
Más datos
El análisis de riesgos clasifica 24 de estos proyectos (el 36,3 %) como de “alto riesgo”. Entre las anomalías más graves se encuentra el financiamiento de infraestructuras ajenas al mandato de la entidad.
Un caso emblemático es el proyecto Pirahiba, el cual fue aprobado bajo la figura de investigación forestal, pero que en la práctica estaba orientado exclusivamente a infraestructura piscícola.
Fuera de su jurisdicción La auditoría técnica y legal pone bajo la lupa no sólo el destino del dinero, sino la viabilidad ecológica de las intervenciones. Se identificó que 31 de los 66 proyectos en fase de ejecución se encuentran fuera de las Tierras de Producción Forestal Permanente (TPFP), es decir, en áreas donde Fonabosque no tiene competencia legal ni interés institucional.
A este desorden geográfico se suma un error técnico básico: el uso de especies no forestales o inadecuadas para las ecorregiones donde se implementaron.
Según los informes técnicos, la entidad priorizó la construcción de viveros y sistemas agroforestales, pero dejó en el olvido el manejo integral y sostenible de los bosques, que es su misión.
Además, en la fase de preinversión, múltiples proyectos carecen de la acreditación de derecho propietario, un requisito indispensable para el uso de recursos públicos.
Freno a los recursos
La pausa administrativa, que rige desde el 18 de febrero hasta el 25 de marzo, congeló cualquier nueva actuación.
Esto significa la suspensión inmediata de desembolsos, ampliaciones de plazos y firmas de adendas. “La medida se adopta en resguardo del interés público”, enfatizó Colanzi, quien advirtió de que los resultados de la auditoría derivarán en acciones legales contra los responsables de este desorden administrativo.
Con proyectos estratégicos como el Plane I, II y III también bajo observación, el Estado busca evitar que el fondo destinado a la conservación de los bosques financie pasivos y perfiles técnicos deficientes que desangran el erario nacional.
Plazo
La pausa administrativa de 25 días hábiles es un “candado” legal para evitar que el daño económico crezca.
Durante este periodo, Fonabosque no emitirá cheques ni autorizará modificaciones a convenios vigentes. Esta medida de precaución administrativa busca verificar la coherencia entre lo que se pagó y lo que realmente existe en el terreno.
La debilidad en los perfiles técnicos y la falta de verificación física de las obras son los pilares de este corte, que busca restablecer el principio de control preventivo en la gestión forestal del país.
Fuente: Los Tiempos
