Cochabamba, 22 de febrero de 2026.- El evismo se rearticula, pero lo hace de forma caótica y buscando espacios en “siete diferentes siglas” con división, pugnas y abandono de candidatos. Aunque en las últimas horas intentaron mostrar reunificación en Chimoré, la realidad es otra: candidaturas dispersas, listas cuestionadas y un profundo malestar en las bases.
El principal foco de tensión tiene nombre propio: Grover García.
Tras la ruptura con el arcismo durante el gobierno de Luis Arce, Evo Morales perdió el control de la sigla del Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP).

La presidencia del instrumento político quedó en manos de Grover García. Paradójicamente, después de acusaciones públicas de traición e incluso advertencias judiciales contra Morales, ambos sectores terminaron acercándose por pragmatismo político: necesitaban sobrevivir.
Hoy, García no solo conserva la firma y la sigla; además es candidato a primer asambleísta por población del candidato evista Leonardo Loza, considerado la punta de lanza de Morales en Cochabamba.
33 MUNICIPIOS DESCONTENTOS
Según fuentes del evismo consultadas por #ElAvispero, de los 47 municipios de Cochabamba, 33 rechazan que Grover García encabece la plancha de asambleístas por población.
Dirigentes denuncian que en la lista departamental solo una candidata identificada plenamente con el evismo ocupa la cuarta casilla, mientras que el resto de postulaciones habría sido definido “a última hora” por García, sin consenso orgánico.
La molestia es evidente. En concentraciones recientes de Leonardo Loza no se logró la convocatoria esperada. En Quillacollo, por ejemplo, apenas se habría reunido alrededor de 200 personas, cifra muy por debajo de movilizaciones anteriores porque “las bases cuestionan que los candidatos actuales no representen a los sectores que permanecieron junto a Morales en los momentos más difíciles y no quieren a García porque es traidor”, señalan.
EVISTAS DISPERSOS EN SIETE SIGLAS
La crisis no es solo discursiva; es estructural. El evismo, lejos de consolidar una sola línea, se ha dispersado en siete fuerzas políticas distintas para poder inscribir candidaturas. Estas las cifras que dan a conocer desde el “evismo”.
Solo 11 de los 47 municipios mantienen la línea oficial bajo la Alianza por la Unidad de los Pueblos (AUPP).
19 candidatos del evismo compiten bajo la agrupación Soluciones con Todos, vinculada a Mario Severich.
Otros postulantes se cobijan en el Movimiento Tercer Sistema (MTS).
En varios municipios, alcaldes van por una sigla y asambleístas por otra, generando un evidente desajuste político. El resultado: una fragmentación inédita en el bloque que durante años se jactó de disciplina orgánica.
PRAGMATISMO O PÉRDIDA DE CONTROL
En medio del reloj electoral, dirigentes evistas admiten que la enfermedad de Morales y la urgencia por cerrar listas dejaron espacio para que quienes controlan la sigla tomen decisiones aceleradas.
La crítica interna es directa: Grover García “nos ha mamado, está poniendo candidatos a su gana y gusto y esta vanzando sin el aval pleno de las bases, va a haber problemas, no va a ser así no´mas”, señalan.
Así, el evismo intenta sobrevivir acomodándose “como puede”, mientras enfrenta cuestionamientos sobre su coherencia interna y su capacidad de movilización real.
