LAS ORILLAS Y EL ABISMO
Hastiado de tanto fervor patriótico —“¡Bolivia, Bolivia, Bolivia!”—, recuerdo una frase de Felipe Delgado (1979) que ajusto a nuestro miserable…
Hastiado de tanto fervor patriótico —“¡Bolivia, Bolivia, Bolivia!”—, recuerdo una frase de Felipe Delgado (1979) que ajusto a nuestro miserable…