
Cochabamba, 16 de octubre de 2026.- “Presidente Paz, hoy dejamos de darnos la espalda”, dijo este viernes el presidente de Chile, José Antonio Kast, al presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira. El mandatario chileno añadió que ambas naciones decidieron vivir mirándose de frente para construir una historia y un desarrollo en común. Así, el mandatario chileno, justificó su visita oficial a Bolivia con la firma de una Declaración Conjunta que establece ocho acuerdos que fomentan la integración bilateral económica, física, energética, digital, migratoria y de seguridad.
“No podemos seguir como dos países que viven y duermen juntos, pero espalda con espalda y no hablan. Presidente Paz, hoy dejamos de darnos la espalda”, afirmó Kast, durante su discurso al término de una reunión que él y las autoridades que lo acompañan, sostuvieron con el presidente Paz y sus ministros.
Kast discursó durante casi nueve minutos, e inició con un mensaje de integración bilateral y terminó su alocución en el mismo sentido: “Hoy aquí en La Paz, hemos decidido vivirlo (la historia de la relación bilateral) de frente”.
Asimismo, el presidente chileno explicó que su presencia en La Paz no obedece a un gesto político, sino a una decisión de “comenzar a hacer historia” con Bolivia, ya que desde 1955 y, durante 71 años, ambos países vivieron dándose la espalda; cuando el entonces presidente de Chile, Carlos Ibáñez del Campo, llegó a La Paz invitado por el presidente boliviano, Víctor Paz Estenssoro. Desde entonces ningún presidente chileno volvió.
Kast destacó que, en este retorno, se reencuentra con el sobrino nieto de Paz Estenssoro, e hijo del expresidente Jaime Paz Zamora. “La historia da estas vueltas para recordarnos que nada termina del todo y todo puede volver a empezar”, dijo Kast.
También rememoró que Ibáñez dijo en 1955: “América nada tiene que perder y sí mucho que esperar de una Bolivia y un Chile engrandecidos y hermanados por un amplio intercambio de sus riquezas naturales. Nada ni nadie puede ganar en cambio con economías aisladas”.
Con ese antecedente histórico, afirmó que durante 71 años ambas naciones optaron por darse la espalda, pese a que, incluso el expresidente Paz Zamora, en algún momento pidió “no perder más el tiempo” y restablecer relaciones diplomáticas.
En ese punto de sus palabras, el presidente chileno describió los acuerdos logrados con Bolivia durante su breve estadía, aclarando que no son anuncios grandilocuentes que se desvanecerán, sino la construcción de una relación que busca perdurar.
Kast citó que se modernizará el Acuerdo de Complementación Económica número 22 para que el comercio e inversiones crezcan acorde a ritmos del siglo XXI. Se suscribió un memorándum de cooperación minera, “compartimos la Cordillera y también la responsabilidad de convertir esa riqueza en el desarrollo de nuestros compatriotas”, precisó.
En el ámbito energético destacó que habrá interconexión eléctrica entre ambos países, pues se acordó un corredor bioceánico de fibra óptica que unirá digitalmente el Pacífico con el Atlántico, y se revertirá el sentido del oleoducto Sica Sica-Arica para que Bolivia sea abastecida de combustible.
Entre los convenios, se reafirmó el libre tránsito de Bolivia por los territorios y puertos chilenos conforme a tratados vigentes, para garantizar ello, se reactivó el grupo de trabajo relacionado a ese tema. También se acordó fortalecer los pasos internacionales de Chungará-Tambo Quemado, Colchane-Pisiga y evaluar el tema Ollagüe para que ésta, sea una vía directa a Chile.
Mafias enemigas
El presidente Kast, enfatizó que las mafias del narcotráfico, trata de personas y contrabando que operan en la frontera: “no respetan banderas, ni límites”, y tildó a esas organizaciones de “enemigos de Bolivia y de Chile”. En esa línea, aseguró que los organismos de seguridad de ambos países las enfrentarán juntos con coordinación policial, inteligencia y con migración ordenada y segura.
El mandatario sostuvo que, cuando un país “no controla su frontera, no protege a su gente”, por eso, desde ahora, será doblemente protegida.
Dos países que se hablan, se cuidan y respetan
En alusión, a la reivindicación marítima de Bolivia para acceder al océano Pacífico, Kast admitió que existen diferencias históricas, con posiciones encontradas, pero éstas no deben ser excusa para no relacionarse cuando los pueblos de ambos países demandan avanzar hacia el futuro.
En ese sentido, se encomendó al “Mecanismo (bilateral) de Consultas Políticas” que trabaje en el diálogo y confianza mutua. “Lo hará paso a paso, considerando los intereses de ambas partes hacia la normalización plena de nuestras relaciones y su restablecimiento al más alto nivel diplomático. Hemos escogido el camino más difícil, pero también el más honesto”, explicó.
Kast anunció que invitó al presidente Paz para que visite Chile en 2027, la misma que fue aceptada por el mandatario boliviano, lo que denota que, el relacionamiento entre ambas naciones, será una costumbre y no una excepción.
“Hoy, sin olvidar el pasado, empezamos a construir juntos el futuro de nuestras naciones, que nuestros hijos no tendrán que esperar 70 años para ver a sus presidentes darse la mano”, destacó, remarcando además que, de esta manera, los habitantes de ambos países verán que sus gobernantes dialogan y sus naciones “comercializan, se cuidan, y se respetan”.
