ENVÍAN A LA CÁRCEL A MILITAR POR LA DESAPARICIÓN DE 33.608 MUNICIONES DE UN CUARTEL

Santa Cruz, 4 de septiembre.- El militar, encargado de custodiar el depósito del cuartel, cumplirá 120 días de detención preventiva en Cerprom. La Fiscalía sospecha que las balas fueron sustraídas durante varios meses y que las cajas fueron rellenadas con cemento para ocultar el faltante.

Un teniente del Ejército encargado de custodiar el depósito de armas y municiones del Regimiento de Satinadores RS-2 ‘Cnel. Francisco Manchego’, en Montero, fue enviado este jueves al Centro de Readaptación Productiva de Montero (Cerprom) con 120 días de detención preventiva por la desaparición de 33.608 municiones calibre 5,56 x 45 milímetros.

La decisión judicial se produjo dentro de la investigación por el presunto delito de hurto de material militar. El fiscal de Montero, Carlos Candia, informó que el militar era responsable de la custodia del depósito donde se encontraban las municiones desaparecidas.

La cantidad sustraída representa aproximadamente 400 kilos de munición y una pérdida económica superior a Bs 800.000, de acuerdo con la información proporcionada por la Fiscalía.

Uno de los elementos que más preocupa a los investigadores es el mecanismo que habría sido utilizado para ocultar la desaparición de las municiones.

Según Candia, las cajas donde estaban almacenados los cartuchos fueron rellenadas con cemento para aparentar que continuaban llenas, pese a que las balas ya habían sido retiradas.

Este hallazgo lleva a la Fiscalía a sospechar que la sustracción no ocurrió de una sola vez, sino que habría sido ejecutada de manera progresiva durante un periodo prolongado. “Creemos que este hecho ha sido permanente durante varios meses, porque se trata de mucho material, muchas municiones”, afirmó el fiscal.

Candia explicó que el teniente detenido estaba a cargo del depósito desde enero, aunque antes y durante ese periodo también hubo otras personas responsables de la custodia del arsenal.

La Fiscalía expresó preocupación por el destino que pudieron tener los cartuchos, debido a que son compatibles con distintos fusiles de asalto.

Candia señaló que la munición 5,56 x 45 puede utilizarse en armas como Galil, M-16 y AR-15, por lo que advirtió que su eventual circulación fuera del control militar representa un riesgo para la seguridad. “Esta munición es un peligro que esté afuera, quizás en manos de civiles o de gente dedicada a actividades ilícitas”, sostuvo.

El fiscal agregó que este tipo de municiones puede ser utilizado por organizaciones dedicadas al narcotráfico y otras actividades criminales. “Es alarmante, es sorprendente porque este tipo de munición es compatible con varios tipos de armas, varios fusiles que normalmente manejan narcotráfico”, afirmó.

En este caso también fueron convocados otros militares en calidad de testigos para reconstruir la cadena de custodia de las municiones y establecer quiénes tuvieron acceso al depósito. Ahora los investigadores buscan determinar cuándo comenzó la sustracción, cómo fueron retirados los 33.608 cartuchos, quiénes participaron y cuál fue el destino final del material militar.

Fuente: El Deber

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