A 20 DÍAS DEL INCENDIO, LA FERIA BARRIO LINDO SE REACTIVA ENTRE EL DESORDEN Y PUESTOS IMPROVISADOS

Santa Cruz, 26 de agosto.- Los comerciantes afectados todavía venden fuera de sus asociaciones y se las ingenian para poner en venta su mercadería, mientras los compradores enfrentan espacios reducidos para circular.

Este miércoles, la Feria Barrio Lindo vive su tercer día de atención al público después del incendio registrado el pasado 6 de agosto, que afectó gran parte de sus instalaciones. A casi tres semanas del siniestro, los comerciantes todavía se acomodan y buscan alternativas para continuar con la venta de su mercadería mientras avanzan las labores de limpieza y recuperación de los espacios afectados.

La jornada comienza desde la madrugada con el grupo de los denominados “mañaneros”, que atiende hasta las 07:00. A partir de esa hora, otro grupo de comerciantes ocupa los espacios disponibles para continuar con la atención durante el día.

Los comerciantes, cuyas casetas y puestos resultaron afectados por el incendio (más del 70%, según datos proporcionados anteriormente por las autoridades) deben instalarse en los alrededores de sus asociaciones. Allí buscan un espacio para ofrecer sus productos y mantener sus actividades mientras esperan que las áreas dañadas sean restauradas y habilitadas nuevamente.

En cambio, los comerciantes cuyas asociaciones y puestos no fueron afectados por el fuego desarrollan sus actividades con mayor normalidad y atienden a los clientes desde sus espacios habituales.

Comerciantes improvisan sus puestos de venta y busca reactivarse.

Ante las limitaciones de infraestructura, los vendedores también se las ingenian para trasladar y exhibir su mercadería. Durante los días de feria utilizan carritos de dos ruedas, bolsas, sus propios vehículos para transportar los productos e incluso el transporte público. Para la exposición recurren a maniquíes, percheros, mesas y otros elementos que les permiten improvisar sus puestos de venta.

Esta nueva distribución también genera dificultades para los compradores. Algunos clientes expresaron su molestia por el desorden y la reducción de los espacios de circulación, debido a que varios comerciantes se instalaron en las afueras de las asociaciones. La presencia de mercadería, percheros y otros elementos deja pasos más estrechos y dificulta el desplazamiento de las personas por la zona.

Pese a estas dificultades, la feria mantiene una importante afluencia de compradores. Desde las primeras horas, numerosas personas llegan hasta Barrio Lindo para realizar sus compras, mientras los comerciantes hacen esfuerzos para mantener sus negocios activos, proteger su mercadería y resguardar sus pertenencias, que ahora permanecen más expuestas al encontrarse fuera de sus puestos habituales.

La actividad comercial se mantiene así en medio de un proceso de adaptación, mientras los vendedores esperan la recuperación de los espacios que quedaron afectados por el incendio.

Fuente: El Deber

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