
27 de julio.- Después de 10 años Bolivia sentirá el impacto “incalculable” de un ‘Super Niño’ con sequías en el altiplano, lluvias irregulares en los valles e inundaciones y desbordes de ríos en el oriente. Paz anuncia que ya tiene un plan de contingencia.
“Es indiscutible que ahora llega el Super Niño, que va a ser peor que El Niño”, alertó recién el presidente Rodrigo Paz tras atender la emergencia por los incendios provocados en Tarija. En ese marco, el jefe de Estado anunció que ya se prepara un plan de contingencia y se busca ayuda internacional y así garantizar los suficientes recursos para enfrentar un “impacto incalculable”.
“Estamos haciendo todos los esfuerzos para tener los recursos para suplir de la mejor manera algo que tiene un impacto incalculable”, aseguró Paz y agregó que el Gobierno ya tiene previsto un plan de contingencia para enfrentar el ‘Súper Niño’, en una primera fase con recursos propios y los que hasta la fecha se lograron de la cooperación internacional.
“Se han armado todas las resoluciones necesarias para que los recursos que se han logrado de cooperación y los propios recursos que tenemos en el país, ya estén listos para darle uso”, indicó el mandatario boliviano.
Bolivia ya está enfrentando el fenómeno de El Niño con escasa presencia de lluvias en el occidente, sequía y como un efecto directo la generación provocada de los incendios y focos de calor que afectan al menos a cinco departamentos: Tarija, Santa Cruz y Beni, y con menor incidencia en algunas regiones de Cochabamba y el norte de La Paz.
“Lo que no podemos comprender es que haya gente que esté haciendo estos daños y esperemos que se investigue para dar con los culpables”, afirmó el presidente Paz desde Tarija. El Gobierno ha concluido que estos incendios son provocados.
Categoría muy fuerte
Y es que de acuerdo al Senamhi (Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología), y a expertos, en el último trimestre de este año Bolivia sentirá el impacto de El Niño de categoría “muy fuerte” con la elevación de la temperatura de forma general, lluvias escasas y sequías en el occidente -altiplano y valles – e inundaciones y torrenciales aguaceros en el oriente.
“Se tiene previsto que para el trimestre de octubre, noviembre y diciembre de este año, alcancemos el punto más alto de lo que es la fase de El Niño, categoría muy fuerte. Y es probable que durante este trimestre tengamos estos impactos a nivel nacional”, explicó el climatólogo del Senamhi, Kenny Quisbert.
El fenómeno del ‘Super Niño’ impactará en Bolivia después de 10 años ya que un fenómeno climático similar se vivió en 2016 con una fuerte sequía que incluso puso en riesgo el normal suministro de agua potable en los centros urbanos.
Pero, ¿qué es el fenómeno climático de El Niño, y por qué lleva ese nombre? El climatólogo Quisbert explicó que el nombre técnico es ENOS que significa El Niño – Oscilación del Sur, que es un fenómeno climático natural recurrente y a gran escala que se hace presente cuando se incrementa la temperatura superficial del mar en el Océano Pacífico por encima de los 0.5 grados Celsius.
El ENOS se puede presentar en tres fases: la fase de La Niña, la fase neutra y la fase de El Niño. “La fase de la niña es conocida también como la fase fría, (cuando baja la temperatura en la superficie del mar por debajo de los 0.5 grados Celsius), la fase neutra que se refiere a condiciones que normalmente deberían suceder o una fase neutra y la fase de El Niño que es conocida como una fase cálida”, explicó el experto.
En cambio un ‘Super Niño’ se presenta cuando la temperatura de la superficie del Pacífico se incrementa y puede subir hasta unos cuatro grados ocasionando en toda la región un aumento inusitado de la temperatura.
Impactos diferentes
El fenómeno del ‘Super Niño’ en Bolivia tendrá impactos diferentes en cada región, explicó el experto y docente de la Facultad de Agronomía de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca, David Torres, según Erbol.
En el occidente (La Paz, Oruro y Potosí), las lluvias se reducirán con temperaturas superiores a lo habitual y menor recarga de represas, acuíferos y fuentes de agua. También aumenta el riesgo de incendios de pastizales y procesos de desertificación.
Para los valles de Cochabamba, Chuquisaca y Tarija habrá distribución irregular de las lluvias que pueden ser tardías o concentradas en cortos periodos lo que afectará la producción agrícola.
En el oriente y la Amazonia (Santa Cruz, Beni y Pando) un ‘Súper Niño’ puede provocar lluvias por encima de lo normal e inundaciones. Actualmente persisten condiciones secas, altas temperaturas y fuertes vientos que favorecen la expansión de incendios forestales.
Fuente: El Deber
