
Santa Cruz, 24 de julio.- La Alcaldía desplegó ayer a 200 funcionarios para verificar la atención en los establecimientos de salud. Solo once, de más de 800 trabajadores que desempeñan funciones en el primer y segundo nivel, no estaban en sus puestos laborales.
El control de asistencia al personal de salud municipal y la advertencia de despidos por acatar el tercer día de un paro de 72 horas surtieron efecto. Según el reporte de la Alcaldía, de los más de 800 funcionarios que trabajan en centros de primer nivel y hospitales de segundo nivel, solo 11 no asistieron a sus puestos de trabajo ayer y se anticipó que serán destituidos de sus cargos.
Al final de la jornada, el alcalde Carlos Manuel Saavedra destacó que se hicieron 819 controles de asistencia y solamente 11 personas no estaban en sus fuentes de trabajo.
“Esa es una buena noticia, quiere decir que el sistema municipal de salud funcionó normalmente al 99%. La gente tuvo acceso a su sistema de primer y segundo nivel. Celebro que el personal haya trabajado”, dijo Saavedra.
Agregó que las 11 personas que no asistieron a trabajar serán desvinculadas, tal como lo anunció el miércoles.
En la jornada de ayer, más de 200 personas, entre funcionarios municipales, concejales y personal de Recursos Humanos, fueron desplegadas en los centros de salud y hospitales de segundo nivel para verificar el funcionamiento de los servicios y la presencia del personal en sus puestos de trabajo. El operativo fue encabezado por el burgomaestre.
Cerca de las 8:00, Saavedra llegó hasta el centro de salud Santa Rosita, donde verificó que la atención fue regular. Desde allí reiteró que la protesta carece de justificación.
“Este paro es totalmente injustificado. Nosotros hemos cumplido, no se debe nada. Está desplegado por toda la ciudad un equipo, son más de 150 personas haciendo relevamiento. Lamentablemente, el personal que no haya acudido a trabajar va a ser desvinculado. Vamos a darle oportunidad a otras personas que quieran poner el pecho a la salud”, afirmó ‘Mamén’.
El miércoles, Saavedra ya había anunciado la remoción de los funcionarios administrativos que se sumaran a la medida convocada por la Federación de Trabajadores en Salud.
El secretario municipal de Salud, José Carlos Gutiérrez, estuvo movilizado por otros establecimientos. En el centro del DM-10 verificó que estaban atendiendo con normalidad y adelantó que los controles continuarán de forma sorpresiva.
Gutiérrez informó que las comitivas estuvieron integradas por brigadas de tres personas, encargadas de levantar un registro del personal presente y elaborar informes que servirán para determinar sanciones.
Además, reiteró que el municipio abrirá una convocatoria pública para reemplazar a quienes no asistan a trabajar.
En el hospital de segundo nivel de la Villa Primero de Mayo, una de las comitivas estuvo encabezada por la presidenta del Concejo Municipal, Luisa Nayar, quien tuvo un percance con trabajadores que cumplían la medida de presión.
Los trabajadores de salud concluyeron este jueves el paro de 72 horas en medio de cuestionamientos por dejar sin atención a cientos de pacientes. También salieron denuncias contra la dirigencia del sector, que lleva décadas en el cargo y declarada en comisión.
La medida fue acatada en los tres niveles, aunque el conflicto responde principalmente al incumplimiento en el pago del bono de vacunación que corresponde a la Gobernación y al Ministerio de Salud para el personal del tercer nivel. Anuncian otro paro para la próxima semana
“No necesitamos mañosos”
El alcalde también pidió a los pacientes que encuentren establecimientos sin atención que documenten la situación con fotografías o videos para respaldar las acciones administrativas contra el personal que no se presenta a trabajar.
“Les pedimos a los pacientes que saquen su celular y graben, porque nos sirve como prueba para desvincular a estas personas. No necesitamos mañosos, necesitamos gente que trabaje”, dijo.
Fuente: El Deber
