
22 de julio.- Se realiza el seguimiento al paradero de 26 connacionales vinculados con las Fuerzas Armadas de Rusia. Veinte mantienen contratos activos, cuatro están heridos en hospitales de campaña y uno fue repatriado. Una misión consular está en Donetsk.
La Cancillería confirmó la muerte de un ciudadano boliviano vinculado con las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa y admitió que aún no logró verificar la ubicación de otros 19 connacionales relacionados con el conflicto que ese país libra contra Ucrania.
El canciller Fernando Aramayo presentó ayer por primera vez un balance oficial detallado sobre los casos conocidos por el Gobierno. “Hemos registrado 26 casos de ciudadanos bolivianos bajo seguimiento (consular) vinculados a las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa; 20 mantienen contratos militares activos y 19 ‘soldados’ reportados están pendientes de confirmación sobre su ubicación actual”, declaró.
La autoridad agregó que hay cuatro heridos en hospitales de campaña y que uno de ellos se encuentra en proceso de desvinculación militar. También reportó a un ciudadano “con vida y estable”, un fallecido y otro que ya fue repatriado.
Aramayo reconoció que se investiga la existencia de redes o intermediarios que ofrecieron contratos de trabajo cuyas condiciones cambiaban al llegar a territorio ruso. “Eran procesos que se desarrollaron ofreciendo contratos de trabajo que in situ se desvirtuaban”, manifestó, aunque aclaró que la investigación sobre una posible captación, intermediación o reclutamiento ilegal le corresponde a la Fiscalía.
El canciller sostuvo que las primeras alertas sobre estos casos fueron remitidas en abril de 2025, pero acusó a la anterior administración de no haber iniciado actuaciones. Según su versión, la actual gestión retomó el seguimiento desde noviembre de ese año, después de asumir el control de la Cancillería del Estado.
Una misión a Donetsk
Entre el 6 y el 9 de junio de 2026, Bolivia envió una misión consular a Donetsk para verificar la situación de uno de los connacionales, acompañar su atención médica y gestionar su retorno.
Aramayo informó, además, que el 17 de julio sostuvo una reunión con el embajador de Rusia en Bolivia, Dmitry Vérchenko. Así, ambas partes establecieron un canal directo de información para atender todos estos casos.
Estos datos fueron conocidos ayer; el mismo día en que familiares de los reclutados llegaron a la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz para pedir ayuda en la búsqueda, identificación y repatriación de las víctimas. “Esto es por humanidad. Quedamos familias, esposas, padres, hijos, hermanos. Nadie nos está tomando en cuenta”, reclamó la esposa de uno de los bolivianos horas antes de la declaración de Aramayo en el contexto de una audiencia pública que se desarrolló en la Asamblea.
Otra mujer dijo que recibió la noticia de la muerte de su esposo y pidió la devolución de sus restos. “Que repatrien el cuerpo de mi esposo; yo no puedo ni dormir”, expresó entre lágrimas.
Las familias y la Asociación de Derechos Humanos de Santa Cruz calculan unas 31 víctimas: 16 vinculadas con casos reportados en Santa Cruz y otras 15 entre Tarija y Beni. Las cifras aún no fueron unificadas con el registro de 26 casos de la Cancillería.
El Ministerio Público mantiene abiertas cuatro investigaciones por trata de personas con fines de reclutamiento bélico, agrupadas como “caso Rusia”. Dos en Santa Cruz; en una se identificó a seis víctimas y tres tratantes, uno de los cuales está prófugo.
Fuente: El Deber
